05/08/2026
MI AYUDA VIENE DEL SEÑOR
La afirmación de que nuestra ayuda viene del Señor define la esencia de la confianza absoluta en la soberanía y fidelidad de Dios. Cuando el ser humano se enfrenta a crisis, limitaciones o incertidumbres, la tendencia natural suele ser buscar refugio en las fuerzas propias, en las riquezas o en el apoyo de otras personas; sin embargo, las Escrituras nos recuerdan que todo auxilio terrenal es temporal e insuficiente. Al declarar que nuestra ayuda proviene del Creador del cielo y de la tierra (Salmo 121:2), reconocemos que el verdadero socorro no es una solución humana, sino una intervención divina constante, oportuna y perfecta. Esta verdad transforma el temor en paz, pues nos asegura que no estamos solos en la batalla, sino respaldados por el poder inquebrantable de un Dios que cuida a sus hijos y nunca llega tarde.