16/02/2025
La doctrina de la Trinidad es fundamental para el cristianismo y, por tanto, para la salvación. Sin Trinidad no existe salvación alguna, ni comunión con Dios.
Nuestra Confesión de Fe expresa este artículo de fe 'sine qua non' para la fe cristiana bíblica y se une junto con la gran tradición cristiana al confesar a un Solo Dios que subsiste en tres Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
En el capítulo 2, en su tercer párrafo, la Confesión hace un resumen doctrinal y una aplicación pastoral sobre el tema de la Trinidad, en consonancia con la ortodoxia cristiana (nicena) y la formulación clásica de Dios. Dice nuestra confesión:
(A.) «En este Ser divino e infinito hay tres subsistencias»
1. [Estas Tres Subsistencias o Personas son:]
(a.) «el Padre»,
(b.) «el Verbo o Hijo y»
(c.) «el Espíritu Santo»,
2. [La unidad en la Trinidad:] «de una misma sustancia, un mismo poder y una misma eternidad,»
3. [La Trinidad en la unidad:] «teniendo cada uno toda la esencia divina, pero la esencia indivisa»;
4. «Son un solo Dios», [ya que tiene atributos que solo Dios tiene:]
(a.) «Son todos infinitos»
(b.) «Sin principio»
(B.) [Por lo tanto:] «No ha de ser dividido en naturaleza y Ser, sino distinguido por varias propiedades relativas peculiares y relaciones personales»
1. «el Padre no es de nadie ni es engendrado ni procede de nadie,»
2. «el Hijo es eternamente engendrado del Padre,»
3. «el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo,»
(C.) [La Trinidad en el creyente:] «Dicha doctrina de la Trinidad es el fundamento de toda»
1. «nuestra comunión con Dios y»
2. «nuestra consoladora dependencia de Él».
¡Bendito sea nuestro Trino Dios!