21/04/2026
En el primer aniversario de la partida del Papa Francisco a la Casa del Padre, su voz sigue iluminando nuestro camino.
“Quien hace la voluntad de Dios y vive en su amor, es capaz de ver a Jesús en el otro y de ser para él un verdadero hermano. La grandeza de una persona se mide en cómo sirve la fragilidad de sus hermanos… porque quien no vive para servir, no sirve para vivir.”
Hoy, su legado nos sigue interpelando: amar es servir, y servir es vivir en Cristo.
Que su enseñanza nos impulse a reconocer a Jesús en cada rostro y a entregarnos con humildad, especialmente a los más frágiles. Que Dios lo tenga en su gloria. Gracias por enseñarnos tantas cosas buenas.