25/05/2014
EL ÚNICO CAMINO ES EL AMOR
A menudo en las noches, me gusta recostarme sobre un par de almohadas y pensar en todo lo que hice en el día. Recordar esos momentos que me dejaron sin aliento, una sonrisa que me devolvió la mía, y volver a reír con las cómicas ocurrencias de amigos. Y como si mirara un álbum antiguo de fotos, encomiendo mis más queridos recuerdos a las páginas imborrables en mi memoria. Y disfruto al recordar. Pero así como un día deja tantas cosas buenas, deja huellas que quisiéramos borrar. Debo admitir que de todos los momentos que tiene cada día, aunque sería muy hermoso repetir los buenos, yo quisiera poder volver el tiempo y poder haber dicho aquello que calle, hecho lo que ignoré, callado los que dije, porque aunque el álbum luzca hermoso, son esas fotos, las que nunca podré guardar, los momentos que más extraño y que quisiera volver a vivir.
Es muy común equivocarnos, lo que no está bien caer siempre en el mismo error. Ser desordenado, irresponsable, mentiroso, entre otras cosas, no es lo peor en realidad de una persona. Lo malo está en no querer cambiar. Y peor aún, es no poder. La mayoría de la gente siente pena cuando se equivoca, pero son muy pocos quienes dejan de hacerlo, es decir, son pocos los que se arrepienten. A veces pensamos que la gracia es algo con lo que uno puede jugar, y aunque el amor de Dios es incondicional, no le pongamos condiciones. Dios te ama como eres, pero lo malo, no es parte de ti.
Me sorprende mucho, las frases con las que las personas se dirigen a los cristianos; frases como “en tu iglesia no te dejan…” o “tu religión no te lo permite”, esto no se trata de eso. Pero lo más triste es saber que hay muchas personas en nuestras iglesias, que aún seguimos buscando los límites del amor de Dios, y queremos conocer a Dios basados en reglas, queremos saber que se puede y no se puede hacer para poder ser salvos.
El genial Apóstol Pablo, escribe en su carta a los Romanos: “8 No le deban nada a nadie. La única deuda que deben tener es la de amarse unos a otros. El que ama a los demás ya ha cumplido con todo lo que la ley exige. 9 En la ley hay mandatos como éstos: «No sean infieles en su matrimonio. No maten. No roben. No se dejen dominar por el deseo de tener lo que otros tienen.» Estos mandamientos, y todos los demás, pueden resumirse en uno solo: «Cada uno debe amar a su prójimo, como se ama a sí mismo.» 10 El amor no causa daño a nadie. Cuando amamos a los demás, estamos cumpliendo toda la ley. (Romanos 13)”
Quisiera preguntarles a aquellos que alguna vez dijeron estar enamorados: ¿alguna vez te pusiste horarios para estar al lado de quien amabas?, o ¿le preguntabas que libertades podías tomarte sin que la relación se pierda? Yo creo que hacías todo para agradarle, yo creo que dabas tu mejor esfuerzo y si te equivocabas, era porque intentaste hacer algo y agradar. Lo mismo debe pasar con Dios, siempre. Uno debe amarlo de tal modo que haga todo para estar con él, y para agradarle. Pero no cumplir reglas por miedo a su enojo, sino que por amor hagamos todo para que esta relación no se eche a perder.
Y es este amor, y son estas cosas las que nos llevan a ser distintos, y a mejorar. No hay otra forma sólo amar, dijo Pablo, y hoy quiero recordártelo. ¿Pero yo a Dios no le hice nada?, bueno, si se lo hiciste a uno de estos mis pequeños me lo hiciste a mí dice Dios. Mira quiero que recuerdes algo, siempre, la mejor forma de demostrarle tu amor a Dios es amando a tu prójimo.
Algunas veces nos volvemos tan crueles, y sin sangre en la cara, pero yo sé que tú no eres de piedra, y si hoy dijiste algo que no debías, o tienes algún problema con alguien, deja ese patético orgullo y ve a cambiar las cosas. Nunca podrás ser salvo, ni perdonado si no perdonas a los demás. Si tú estás en esta iglesia, seas quien seas, y no puedes humillarte a pedirle perdón a alguien aun cuando tú seas el ofendido, este no es tu lugar, puedes venir todos los días si quieres, pero nunca serás salvo. De gracia recibiste, da de gracia dijo Jesús, y también dijo, si tu no perdonas las ofensas Dios no te perdonará tu ofensa.
Dios tenía todo el derecho de olvidarte y de condenarte, y se humilló en una cruz por ti y por mí. Y él dijo, si yo hice esto, tú debes hacer lo mismo. Esa voz no se ha callado, y no cambia. Así que si tú al igual que yo, día a día, al caer la noche, te llenas de quebranto al recordar lo malo que dejaste en ese día, y peor aún te has acostumbrado a eso, déjame decirte, no pierdas el tiempo, ve y consigue el perdón de Dios, perdonando y arreglando las cosas con tus hermanos. Ve y tomate esas fotos que hoy no tienen sonrisa, ve y dile lo que tal vez el mañana no te deje. Ve y demuestra que el verdadero arrepentimiento está en un cambio de vida, y que el fruto de que Dios está contigo, es que aunque tengas errores, pasaras tu vida, arreglándolos, e intentando cambiar. Mostrando ese amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Sin los cuales, yo me sentiría indigno de decir que soy cristiano.
Quiero terminar con un gran párrafo que me abrió los ojos hace poco:
“Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que esta es la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo te diría “Te quiero” y no asumiría tontamente que ya lo sabes. Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero y que jamás te olvidaré”
¿Estas harto de no saber cómo corregir tus errores?, como no volver a enojarte con alguien, o como no dañar a los demás. Quieres saber cómo puedes estar más cerca de Dios, entonces ámalos, ama a quien te hirió, ama a quien tú heriste, ama a Dios, y verás como el amor, te llevará a ser mejor, y a corregir tus errores. Si hay algo que puedo decirte es que EL ÚNICO CAMINO ES EL AMOR.