23/05/2026
ORACION AL ESPÍRITU SANTO DE SANTA TERESA BENEDICTA DE LA CRUZ
¿Quien eres tú, dulce luz que me llenas e iluminas la oscuridad de mi corazón? Me conduces igual que una mano materna y si me dejas libre, así no sabría ni dar un paso. Tú eres el espacio que envuelve todo mi ser y lo encierra en sí, abandonado de tí cae en el abismo de la nada, donde tú lo elevas al Ser. Tú, más cercano a mí que yo misma y más íntimo que mi intimidad, y aún inalcanzable e incomprensible, y que todo nombre haces explotar: Espíritu Santo, ¡Amor Eterno! ¿No eres Tú el dulce maná que del corazón del Hijo en el mío fluye, alimento de los ángeles y de los santos? Él, que de muerte a vida se elevó, Él me ha despertado también a mí a nueva vida, del sueño de la muerte. Y nueva vida me da, día tras día. Y un día su abundancia me sumergirá vida de tu vida, sí, Tú mismo: Espíritu Santo, ¡Vida Eterna! ¿Eres Tú el rayo que desde el Trono del Juez eterno cae e irrumpe en la noche del alma, que nunca se ha conocido a sí misma? Misericordioso e inexorable penetra en lo escondido de las llagas. Se asusta al verse a sí misma, concede lugar al santo temor, principio de toda sabiduría que viene de lo alto, y en lo Alto con firmeza nos ancla: tu obra, que nos hace nuevos, Espíritu Santo, ¡Rayo impenetrable!
Obras selectas 📖