03/03/2024
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✝️ *MOVIMIENTO CATÓLICO*
*1°CO.13* 💜
ASÍ DICE EL SEÑOR........................
DESTRUYAN ESTE TEMPLO Y EN TRES DÍAS LO RECONSTRUIRÉ.
Evangelio del Domingo 3 de Marzo.
PRIMERA LECTURA:
Del libro del Éxodo: 20, 1-17
En aquellos días, el Señor promulgó estos preceptos para su pueblo en el monte Sinaí, diciendo: "Yo soy el Señor, tu Dios, que te sacó de la tierra de Egipto y de la esclavitud. No tendrás otros dioses fuera de mí; no te fabricarás ídolos ni imagen alguna de lo que hay arriba, en el cielo, o abajo, en la tierra, o en el agua y debajo de la tierra. No adorarás nada de eso ni le rendirás culto, porque yo, el Señor, tu Dios, soy un Dios celoso, que castiga la maldad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de aquellos que me odian; pero soy misericordioso hasta la milésima generación de aquellos que me aman y cumplen mis mandamientos.
No harás mal uso del nombre del Señor, tu Dios, porque no dejará el Señor sin castigo a quien haga mal uso de su nombre.
Acuérdate de santificar el sábado. Seis días trabajarás y en ellos harás todos tus quehaceres; pero el día séptimo es día de descanso, dedicado al Señor, tu Dios. No harás en él trabajo alguno, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni el forastero que viva contigo. Porque en seis días hizo el Señor el cielo, la tierra, el mar y cuanto hay en ellos, pero el séptimo, descansó. Por eso bendijo el Señor el sábado y lo santificó.
Honra a tu padre y a tu madre para que vivas largos años en la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar. No matarás. No cometerás adulterio. No robarás. No darás falso testimonio contra tu prójimo. No codiciarás la casa de tu prójimo, ni a su mujer, ni a su esclavo, ni a su esclava, ni su buey, ni su b***o, ni cosa alguna que le pertenezca". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL:
Del salmo 18, 8. 9. 10. 11
R/. Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/.
En los mandamientos de Dios hay rectitud y alegría para el corazón; son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos. R/.
Que te sean gratas las palabras de mi boca y los anhelos de mi corazón. Haz, Señor, que siempre te busque, pues eres mi refugio y salvación. R/.
SEGUNDA LECTURA:
De la carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 22-25
Hermanos: Los judíos exigen señales milagrosas y los paganos piden sabiduría. Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, que es escándalo para los judíos y locura para los paganos; en cambio, para los llamados, sean judíos o paganos, Cristo es la fuerza y la sabiduría de Dios. Porque la locura de Dios es más sabia que la sabiduría de los hombres, y la debilidad de Dios es más fuerte que la fuerza de los hombres. Palabra de Dios. T. Te alabamos, Señor.
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN:
San Juan: 2, 13-25
Cuando se acercaba la Pascua de los judíos, Jesús llegó a Jerusalén y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas con sus mesas. Entonces hizo un látigo de cordeles y los echó del templo, con todo y sus ovejas y bueyes; a los cambistas les volcó las mesas y les tiró al suelo las monedas; y a los que vendían palomas les dijo: "Quiten todo de aquí y no conviertan en un mercado la casa de mi Padre".
En ese momento, sus discípulos se acordaron de lo que estaba escrito: El celo de tu casa me devora.
Después intervinieron los judíos para preguntarle: "¿Qué señal nos das de que tienes autoridad para actuar así?". Jesús les respondió: "Destruyan este templo y en tres días lo reconstruiré". Replicaron los judíos: "Cuarenta y seis años se ha llevado la construcción del templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?".
Pero Él hablaba del templo de su cuerpo. Por eso, cuando resucitó Jesús de entre los mu***os, se acordaron sus discípulos de que había dicho aquello y creyeron en la Escritura y en las palabras que Jesús había dicho.
Mientras estuvo en Jerusalén para las fiestas de Pascua, muchos creyeron en Él, al ver los prodigios que hacía. Pero Jesús no se fiaba de ellos, porque los conocía a todos y no necesitaba que nadie le descubriera lo que es el hombre, porque Él sabía lo que hay en el hombre. Palabra del Señor. T. Gloria a ti, Señor Jesús.
REFLEXIÓN:
Jesús no viene para destruir la tradición que el Templo representa, sino para “darle cumplimiento” (cf. Mt 5,17); es decir, para revelar su verdadero significado dentro del plan de salvación de Dios. El es el Señor de quien los profetas dijeron que vendría a purificar el Templo, echando afuera a los comerciantes y haciéndolo “casa de oración para todos los pueblos” (cf. Za 14,21; Ml 3,1–5; Is 56,7). El Dios, que hizo los cielos y la tierra, que sacó a Israel de la esclavitud de Egipto, “no habita en casas fabricadas por manos humanas” (cf. Hch 7,48; 2S 7,6). Ni necesita sacrificios de novillos, ni ovejas ni palomas (cf. Sal 50,7–13). En la primera lectura de este domingo es importante constatar que, en un principio, Dios no pedía sacrificios de animales, sino solo que Israel obedeciera sus mandamientos (cf. Jr 7,21–23; Am 5, 25).
Su ley fue un regalo de la sabiduría divina, como cantamos en el salmo. Es una Ley de Amor (cf. Mt 22, 36–40), expresada perfectamente en la entrega que Cristo hizo de sí mismo en la cruz (cf. Jn 15,13). Este es el “signo” que Jesús ofrece en el evangelio: signo que fue “escándalo” para los líderes de los judíos, como dice San Pablo en la epístola. El cuerpo de Jesús, destruido en la cruz y resucitado tres días después, es el Nuevo y verdadero Santuario. Desde el templo de su cuerpo salen ríos de agua viva, el Espíritu de gracia que hace de cada uno de nosotros un templo (cf. 1 Co 3,16) y nos constituye en morada de Dios (cf. Ef 2, 22). Nosotros, en la Eucaristía, participamos en el ofrecimiento de su Cuerpo y Sangre. Este es el culto “en espíritu y verdad” que desea el Padre (cf. Jn 4, 23–24). La alabanza es nuestro mejor sacrificio (cf. Sal 50,14.23). Esto consiste en imitar a Cristo “ofreciendo nuestros cuerpos”; es decir, todas nuestras intenciones y acciones por amor a Dios y al prójimo (Hb 10,5–7; Rom 12,1; 1P 2,5).
CRISTO TE AMA............................
MARÍA TAMBIÉN.
HEY HEY HEY..............................