17/04/2026
Queridos hermanos y hermanas:
En este 33 aniversario de la Corte Superior de Justicia de Ucayali, sede Atalaya, elevamos nuestro corazón a Dios con gratitud por el camino recorrido, por el servicio brindado y por cada persona que, con esfuerzo y rectitud, ha contribuido a la administración de la justicia en esta tierra.
La Palabra de Dios nos recuerda: “La justicia y el derecho son la base de tu trono” (Sal 89,15). Estas palabras iluminan la misión que ustedes realizan cada día: no se trata solo de aplicar leyes, sino de hacer visible la justicia de Dios, que es verdad, rectitud, pero también misericordia.
En medio de los desafíos de nuestro tiempo, donde muchas veces la justicia puede verse debilitada por intereses, cansancio o dificultades, ustedes están llamados a ser testigos valientes de la verdad, hombres y mujeres que no se dejan vencer por la injusticia, sino que perseveran con integridad.
Jesús mismo nos dice: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos quedarán saciados” (Mt 5,6). Esta bienaventuranza es una promesa, pero también una misión: buscar la justicia con el corazón limpio, sabiendo que cada decisión, cada sentencia, cada acto, tiene un impacto real en la vida de las personas, especialmente de los más vulnerables.
Hoy también es momento de reconocer que la verdadera justicia no puede separarse de la dignidad de la persona humana. Cristo nos enseña que detrás de cada expediente hay un rostro, una historia, una familia que espera no solo una resolución, sino también comprensión y humanidad.
Por eso, en este aniversario, quiero animarlos:
A no perder nunca el sentido de su vocación.
A trabajar con honestidad, transparencia y firmeza.
A dejarse iluminar por la verdad que viene de Dios.
Y a recordar siempre que servir a la justicia es también servir a la paz y al bien común.
Que el Señor Jesús, Justo Juez y Príncipe de la Paz, les conceda sabiduría en sus decisiones, fortaleza en las dificultades y un corazón recto para obrar siempre el bien.
Que María, Madre de la Justicia y de la Esperanza, y San Antonio de Padua patrono de nuestro pueblo de Atalaya los acompañe y proteja en su labor diaria.
¡Feliz aniversario!
Que Dios bendiga abundantemente a la Corte Superior de Justicia de Ucayali, sede Atalaya, y a cada uno de ustedes que la hacen posible.
P. Wilmer Ramírez.