05/12/2022
1a. Exposición de la Serie "LA OBEDIENCIA A LA FE" de la Carta a los ROMANOS.
EL PROMETIDO EVANGELIO DE DIOS
El Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, es el tema central de las Escrituras bíblicas, y en él confluyen la Ley de Moisés, la Poesía del apogeo hebreo, la Historia israelita y especialmente la abundante profecía mesiánica que nos presenta el Antiguo Testamento.
Jesucristo siempre estuvo presente en el relato bíblico, como la Palabra de Dios hecho carne lo afirmaría el evangelista Juan; porque como Palabra de Dios en la creación, también Jesucristo es la luz que requería nuestro planeta viviente, en el que ha puesto Dios como su administrador, al hombre.
El Nuevo Testamento es el Evangelio ampliado o más propiamente dicho, es la escrituración de aquél que teniendo un linaje humano ilustre es en verdad de esencia y origen divinos, porque las Escrituras bíblicas lo señalan sin titubeo alguno como EL HIJO DE DIOS. (Romanos 1:4; Mateo 16:16)
En el presente artículo, tomaremos como punto de partida la epístola del apóstol Pablo a los Romanos, para entender el Evangelio de Dios, que trasciende más allá del pueblo que escuchó la profecía acerca del Mesías redentor y aun más allá del espacio y de los tiempos en el que el hombre vive circunscrito. Porque, simple y llanamente Dios que origina su santo Evangelio, es el autor y consumador de la fe que se predica por medio del Evangelio en todos los confines de la tierra, y el apóstol de los gentiles se describe como el predicador y promotor de este mensaje eterno de salvación.
Para entender el Evangelio en los términos paulinos y del Nuevo Testamento, veamos escrituralmente en Romanos 1:1-7 “Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para EL EVANGELIO DE DIOS, que Él había prometido antes por sus profetas en las santas escrituras, acerca de SU HIJO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, que era del linaje de David según la carne, que fue declarado HIJO DE DIOS con poder, POR LA RESURRECCIÓN DE ENTRE LOS MU***OS, y por quién recibimos la gracia y el apostolado,para LA OBEDIENCIA A LA FE EN TODAS LAS NACIONES por amor de su nombre; entre las cuales estáis también vosotros, LLAMADOS A SER DE JESUCRISTO; a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo”.
Empecemos por los destinatarios de la epístola, los cristianos de Roma, llamados, amados y santos, sin embargo en la mente de Dios Roma es París, es Moscú, es el Cairo, es Sídney, es Pekín, es Florida, es México, es Lima, en fin Roma es el villorrio más alejado de las grandes ciudades, es usted y yo. Somos llamados a ser santos, resultado de la obediencia al Evangelio, esencialmente por la obediencia personal a Jesucristo, sobre la base de su resurrección gloriosa, que significa la vida eterna o perenne que Jesucristo hace posible por nuestra FE OBEDIENTE; clave para llegar a obtener la fuente de vida y salud de la verdadera vida, que Dios nos ofrece ahora por medio del Evangelio, manifestado desde el inicio mismo del relato bíblico y que tiene su clímax en la promesa profética del Antiguo Testamento; diríamos ahora por medio de la predicación DE LAS BUENAS NUEVAS DEL REINO, que la inició personalmente Jesús, el Verbo encarnado que anduvo por Judea y Galilea, y sus alrededores; programando en esta tarea a Samaria y los confines de la tierra (Hechos 1:8), de la cual participan los apóstoles, entre ellos Pablo, para comunicarnos en la carta a los Romanos que EL EVANGELIO DE DIOS ESTÁ PERSONIFICADO EN EL HIJO DE DIOS, NI MÁS NI MENOS y que siendo Él, el autor y consumador de la fe, no pensemos que el obedecer en el bautismo es para integrar alguna congregación humana, sino siendo bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, somos integrados a la familia de Dios, es decir en el reino de Cristo, la Iglesia que Él mismo la compró con su propia sangre, entonces será más fácil comprender que SOMOS DE CRISTO, pertenencia de Cristo a partir de nuestro bautismo, en el que somos investidos con la novedad de la verdadera vida eterna (2Corintios 5:17-20) y constituidos en portavoces y promotores del GLORIOSO EVANGELIO PROMETIDO Y CUMPLIDO PARA VIDA.
Por: SABINO OLIVERA, 🙏❤️