El 27 de agosto del 2005, Dios habló a mi hijo menor Manuelito, que para entonces tenía 4 años de edad; diciéndole: "VENGO CON FUERZA Y PODER." Al escuchar lo que mi hijo me decía, en mi interior hable con Dios y le dije: Señor sé que estoy en pecado, debe ser que tú vienes y me estás avisando. Al día siguiente, estando en el hospital acompañando a mi esposo, quien estaba hospitalizado para un exa
men, mientras el descansaba, escuche una predica que transmitían en el canal cristiano Hosanna Visión. Esa mañana recibí un fuerte impacto en mi corazón que me hizo llorar profunda y desgarradoramente por aproximadamente tres horas. Yo no comprendía lo que me sucedía. Así que le pregunte al Señor. ¿Señor eres tú? ¡Si eres tú has que pospongan el examen de mi esposo! En ese mismo instante una auxiliar me dijo: el doctor llamo y cambio la hora del examen. Esa misma noche mi suegra, que es cristiana me confirmo que lo que me había sucedido era una visitación del Espíritu Santo. Esa noche tuve unos sueños que me provocaron intranquilidad por lo cual le pedí a mi suegra que me llevara al día siguiente a la iglesia. A partir de ese momento Dios empezó su maravilloso trato conmigo. Comencé a asistir a los servicios en la iglesia, a los ayunos y veía las estaciones de televisión Hosanna Visión y Enlace. En un ayuno, fui ministrada por primera vez; el pastor que presidía impuso sus manos sobre mí y me dijo: Dice el ángel, que dice Jehová, que su palabra se cumple. ¡Nunca he olvidado esta palabra! Un mes después de estas cosas; el Señor hablo a mi corazón diciendo: Crea una marca. De allí en adelante me venían pensamientos e ideas que no me dejaban tranquila, ideas que yo sabía que no eran mías, porque nunca antes me habían pasado por la mente, hacer tales cosas. Y era inquietante, hasta que el Señor me ratifica por medio de la palabra en el libro de Ezequiel 12: 22-28.
22 Hijo de hombre, ¿qué refrán es este que tenéis vosotros en la tierra de Israel, que dice: Se van prolongando los días, y desaparecerá toda visión?
23 Diles, por tanto: Así ha dicho Jehová el Señor: Haré cesar este refrán, y no repetirán más este refrán en Israel. Diles, pues: Se han acercado aquellos días, y el cumplimiento de toda visión.
24 Porque no habrá más visión vana, ni habrá adivinación de lisonjeros en medio de la casa de Israel.
25 Porque yo Jehová hablaré, y se cumplirá la palabra que yo hable; no se tardará más, sino que en vuestros días, oh casa rebelde, hablaré palabra y la cumpliré, dice Jehová el Señor.
26 Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
27 Hijo de hombre, he aquí que los de la casa de Israel dicen: La visión que éste ve es para de aquí a muchos días, para lejanos tiempos profetiza éste.
28 Diles, por tanto: Así ha dicho Jehová el Señor: No se tardará más ninguna de mis palabras, sino que la palabra que yo hable se cumplirá, dice Jehová el Señor. Entonces comprendí que tenía una visión de parte de Dios que efectuar. Una mañana en oración, el Espíritu Santo me hablo y me dijo: siéntate y escribe; obedecí y a partir de allí cada día me ha seguido ampliando la visión por diferentes medios.