03/06/2026
La dependencia de Dios no es sinónimo de pasividad.
Debemos cultivar nuestra intimidad con Dios mediante la búsqueda y la oración constante. Sin embargo, caminar con Él también implica avanzar y poner por obra aquello que recibimos de su mano.
A veces podemos sentirnos estancadas y nuestra primera reacción es preguntarnos si Dios nos escucha, si se ha olvidado de nosotras o si todavía quiere obrar en nuestra situación. Sin embargo, al leer la Escritura vemos que Dios da y hace lo necesario, pero también llama a sus hijos a caminar en obediencia.
🌷 Moisés clamó frente al mar, pero Dios ya le había dado una vara.
🌷 El paralítico fue sanado, pero tuvo que tomar su lecho y caminar.
🌷 El cojo que estaba a la puerta del templo recibió sanidad, pero después tuvo que aprender a vivir de una manera diferente a la que había conocido durante años.
Dios obra, transforma y abre caminos. Pero también nos llama a caminar en aquello que ya nos ha dado.
Entonces la pregunta no siempre es cuándo el Señor vas a hacerlo. Tal vez también necesitamos preguntarnos si estamos usando lo que Él ya puso en nuestras manos y si caminamos como mujeres que están siendo transformadas por Dios.
Porque hay momentos en los que Dios no nos está llamando a esperar más, sino a avanzar con fe usando aquello que ya nos ha dado.