04/09/2026
¿Todo lo que viene de Dios producirá paz en mi corazón?
A veces pensamos que si algo viene de Dios, debería hacernos sentir tranquilas, seguras o emocionalmente bien. Pero la paz de Dios no puede medirse únicamente por nuestras sensaciones.
Hay momentos en los que hacer la voluntad de Dios nos confronta profundamente. Nos lleva a perdonar, pedir perdón, reconocer nuestros errores, renunciar al orgullo o soltar aquello que deseamos porque sabemos que nos está alejando de Él.
La pregunta no es solamente si algo nos hace sentir bien, sino qué está produciendo en nuestro corazón y hacia dónde nos está llevando.
¿Nos acerca a Cristo?
¿Nos confronta con aquello que necesita ser transformado?
¿Está formando en nosotras un corazón más dispuesto a obedecerle?
No todo camino tranquilo viene de Dios, y no todo camino difícil significa que estamos lejos de Él.
A veces, la paz de Dios no se parece a la tranquilidad que esperábamos. A veces se encuentra en saber que, aun cuando obedecer duele, seguimos cultivando un corazón conforme al de Él. 🩷