Cristianos Reformados de Panama

Cristianos Reformados de Panama Sola Escritura, Sola Fe, Sola Gracia, Solo Cristo, Solo a Dios la Gloria. 1. Los méritos de Jesucristo provienen de la sola gracia de Dios.
2.

Cristo no es solamente el instrumento, sino también la causa y la materia de nuestra salvación.
3.Por su obediencia Cristo nos ha merecido y adquirido el favor del Padre.
4.Con su sangre y su muerte, Cristo ha satisfecho por todos en el juicio de Dios.
5. Cristo ha pagado el rescate de nuestra muerte.
6. Jesucristo no ha merecido nada para sí mismo, porque solamente nos ha tenido a nosotros en consideración (Al venir al mundo).

24/04/2026

Te invitamos. Los Héroes 937, Maipú.

24/12/2025

Cuando el Fin de Año Pesa Más que la Alegría.

A medida que el calendario se agota y las luces de la ciudad comienzan a parpadear con esa insistencia festiva, muchos de nosotros sentimos que el aire se vuelve un poco más denso. Nos han vendido la idea de que diciembre es el mes de la "alegría obligatoria", pero lo cierto es que, para quien está lidiando con el alma cansada, este tiempo se siente más como un torbellino que como un remanso de paz.

Como quien observa el diseño de un tejido desde el revés —donde solo se ven nudos y desorden—, quizás hoy solo alcances a ver lo que falta. Tal vez te toca mirar una silla vacía que todavía grita el nombre de alguien que ya no está. O quizás tu duelo no es por una persona, sino por una versión de tu vida que se rompió o ese proyecto que no sobrevivió, el diagnóstico médico que cambió tus planes de la noche a la mañana, o esa estabilidad que se esfumó, dejándote en un hogar que hoy se siente extraño.

Incluso, hay una tristeza silenciosa, una especie de "tristeza colectiva" callada que nos envuelve a todos. Y lo primero que quiero decirte, con la honestidad de quien también camina por el valle, es esto, no lo estás haciendo mal. Sentir el peso del mundo no es una falta de fe, ni una debilidad espiritual; es, simplemente, el testimonio de tu humanidad en un mundo que gime por redención. No eres una máquina de producción; eres un ser creado para la comunión, y es natural que el alma duela cuando esa comunión se ve interrumpida.

Pero aquí es donde la realidad de la Gracia interviene para sostenernos. Como cristianos, sabemos que no estamos a merced del azar ni de un destino cruel. Dios no es un espectador lejano de tu crisis; Él es el autor que escribe incluso en los renglones que nosotros vemos torcidos. El fin de año no es solo el cierre de un ciclo de pérdidas, es el recordatorio de que somos sostenidos por una Providencia que no se cansa con nosotros.

Aunque hoy te sientas como en un naufragio, recuerda que la barca no se hunde porque el soberano de los vientos está a bordo. Tu transformación no se ha detenido por causa del dolor; de hecho, a menudo el desierto es el lugar donde Dios trabaja con mayor precisión quirúrgica en nuestro carácter.

Quisiera darte ánimo porque no estás solo en este camino de cambios físicos, mentales y espirituales. Estamos juntos en esto, descansando en la promesa de que Aquel que comenzó la buena obra en ti, no la dejará a medias por causa de una temporada difícil. Mañana el sol volverá a salir, y con él, nuevas misericordias te estarán esperando en la puerta. Levanta la mirada: tu historia no termina en este capítulo de sombras, termina en la luz de una eternidad donde cada lágrima será limpiada por el amor del Padre.

Descansa en Cristo y alábale en medio de todo y tu perspectiva será diferente.

Con cariño y aprecio,

Pr. Mauricio Ponce

Medita en estos pasajes:
- Salmo 34:18 – "Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu."
- Mateo 11:28 – "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar."
- Lamentaciones 3:22-23 – "Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad."
- Juan 16:33 – "Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo."
- Salmo 147:3 – "Él sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas."
- Romanos 8:18 – "Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse."
- 2 Corintios 1:3-4 – "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones."
- Isaías 41:10 – "No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia."
- Apocalipsis 21:4 – "Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron."
- Salmo 46:1 – "Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones."

24/12/2025

La Navidad, cuando la miramos a través de los ojos de Lucas en esos primeros diez versículos del capítulo 2, se siente menos como una postal perfecta y más como una historia de fragilidad y providencia.

Imagínate el escenario, no hay luces de colores ni banquetes. Lo que hay es un decreto imperial, un censo que obliga a una mujer a punto de dar a luz a viajar kilómetros por caminos difíciles y polvorientos. Para nosotros hoy, la Natividad es el recordatorio de que Dios no eligió las "condiciones ideales" para entrar en nuestra historia. Eligió lo cotidiano, lo incómodo y hasta lo burocrático.

Lo primero que salta a la vista es esa frase: "y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón" (Lucas 2:7). Es impresionante pensar que el Creador del universo comenzó su vida terrenal experimentando el rechazo o, peor aún, la indiferencia, la carencia, la dificultad.

Para ti y para mí, esto significa que la Navidad es la fiesta de la cercanía. Dios no nos envió un manual de instrucciones desde el cielo; se metió en el barro con nosotros. Como bien dice Juan 1:14: "Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros". La Natividad nos dice que no hay rincón de nuestra humanidad —por muy "pesebre" o descuidado que parezca— que Dios no esté dispuesto a visitar.

Luego están los pastores. Gente común, de trabajo rudo, extremadamente esforzados, que estaba en lo suyo cuando de pronto el cielo se rompe. El mensaje del ángel es el corazón de lo que la Navidad debe ser para nuestra alma,
"No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo" (Lucas 2:10).

Fíjate que lo primero que Dios necesita decirnos cuando se acerca es "No temas". La Navidad es el antídoto contra ese miedo existencial que todos cargamos por el miedo a estar solos, a no ser suficientes o al futuro incierto. Es el anuncio de que el "gran gozo" no depende de que nuestras circunstancias sean perfectas, sino de que el Salvador ya llegó. Cristo ha nacido.

Para nosotros, la Natividad es entender que Dios trabaja en lo pequeño. Mientras el mundo estaba pendiente de César Augusto y su gran censo (el poder político y visible), Dios estaba en un establo en Belén (el poder del amor y lo invisible).

Es una invitación a bajar el ritmo. A entender que, así como María "guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón" (Lucas 2:19), nosotros también necesitamos hacer una pausa en medio del ruido decembrino para reconocer que la esperanza no es una idea, es una persona.

Es la seguridad de que, si Dios pudo usar un censo romano y un pesebre prestado para cumplir su promesa, puede usar cualquier detalle de tu vida —incluso los que parecen errores o retrasos— para manifestar su gracia. Como dice Isaías 9:6, se nos ha dado un niño, pero ese niño es nuestro "Admirable, Consejero, Dios Fuerte".

Al final, la Navidad es simplemente Dios diciendo: "Aquí estoy, a tu lado, en lo más humano de tu vida".

Y así, con confianza y esperanza, podemos decir unos a otros "Felíz Navidad!"

Con amor en Cristo,

Pr. Mauricio Ponce

16/09/2025

Queridos hermanos y hermanas. Hoy, quiero que nos detengamos en este pasaje de Deuteronomio 11:18 que, a simple vista, podría parecer un poco extraño o incluso antiguo. Se encuentra donde Moisés le habla al pueblo de Israel justo antes de que entren a la Tierra Prometida. Él les dice: "Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos".
Un llamado a la obediencia total
Pensemos un momento en Moisés, con el peso de la historia sobre sus hombros, parándose frente a una nueva generación que no había vivido la esclavitud en Egipto. Eran los hijos de los que salieron. Su misión era clara, que no olvidaran quién era Dios y lo que había hecho por ellos. Este mandato de "atar las palabras" no era un mero consejo, era una orden crucial para su supervivencia espiritual.
Moisés no estaba pidiéndoles que se hicieran un tatuaje o que se pusieran un amuleto. No, él estaba usando un lenguaje que ellos entendían perfectamente, el lenguaje del compromiso total. Nos dice que las palabras de Dios deben estar en dos lugares principales: en el corazón y en el alma.

El corazón, para el pensamiento hebreo, no era solo el lugar de las emociones, sino el centro de nuestro ser, donde se toman las decisiones y se forman nuestros pensamientos.

El alma, por su parte, abarca nuestra vida, nuestra esencia, nuestro aliento. En otras palabras, la Palabra de Dios debe gobernar lo más profundo de lo que somos.

Ahora, aquí viene la parte interesante. Moisés también dice que estas palabras deben atarse "como señal en su mano" y "como frontales entre sus ojos". Muchos siglos después, el pueblo judío tomó esto de manera literal, creando los tefilín o filacterias, que son pequeñas cajas de cuero con pergaminos dentro que se ataban en la frente y el brazo. Pero, ¿era esa la intención original?
Pensemos en el contexto. El sabio en Proverbios 3:3 nos da una pista similar: "Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón".
Es evidente que este es un lenguaje figurado. El verdadero mensaje es que la Palabra de Dios no puede ser algo que solo conocemos mentalmente o que llevamos como un accesorio. Debe manifestarse en nuestras manos, es decir, en lo que hacemos, en nuestras acciones diarias. Y debe moldear lo que ven nuestros ojos, nuestra manera de ver el mundo, nuestra cosmovisión.

*El peligro del ritualismo vacío*

Lamentablemente, como suele pasar, la práctica se desvió del propósito. Los profetas, como Jeremías e Isaías, confrontaron a Israel por caer en un ritualismo vacío. Honraban a Dios con los labios, pero su corazón estaba lejos de Él. Y más tarde, Jesús mismo criticaría a los fariseos que agrandaban sus filacterias para mostrar una piedad que no existía en su corazón.

Esto nos muestra que la advertencia de Moisés es atemporal. Hoy, el peligro para nosotros no son los tefilín, sino el simbolismo superficial. Podríamos tener la Biblia más grande, escuchar toda la música cristiana, publicar versículos en nuestras redes sociales, pero si la Palabra no está moldeando nuestro corazón, nuestras decisiones y nuestras acciones, entonces hemos caído en la misma trampa.

Así que te pregunto, ¿Dónde está la Palabra hoy?

Hermanos y hermanas, la verdadera pregunta para nosotros hoy es esta: ¿Está solo en la Biblia que llevamos a la iglesia los domingos? ¿O está realmente en nuestro corazón, gobernando nuestras motivaciones? ¿Se ve en nuestras manos, en cómo trabajamos, en cómo tratamos a nuestros vecinos y a nuestros hermanos? ¿Está en nuestros ojos, moldeando lo que pensamos y cómo vivimos?

Moisés le dijo a Israel que no olvidara el pacto. A nosotros, como pueblo del Nuevo Pacto, se nos ha dado algo aún más grande, el Espíritu Santo, que no solo graba la ley en tablas de piedra, sino en las "tablas de carne, del corazón". La señal de que somos de Cristo no es una caja en nuestra frente, sino un corazón transformado.

Amados en Cristo, que la reflexión de hoy nos desafíe a ir más allá del simple conocimiento o del ritualismo, para que la Palabra de Dios sea, en verdad, el centro y el motor de nuestra existencia.
Amén.

Pr. Mauricio Ponce

28/08/2025

Devocional Día a Día – Hebreos 3

Amados hermanos, después de mostrarnos la grandeza del Hijo y su humildad al hacerse hombre, el autor de Hebreos nos mira de frente y nos dice: “Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús” (v.1). ¡Qué regalo tan inmenso! No somos cualquier pueblo; hemos sido llamados a compartir la gloria de Dios. Y en el centro de todo está Cristo: nuestro mensajero, nuestro intercesor, nuestro sacerdote fiel.

El escritor nos recuerda que Moisés fue un siervo ejemplar, un líder querido, pero al final solo era una figura que apuntaba a algo más grande. Cristo es mucho más que Moisés, así como quien construye una casa tiene más honra que la casa misma (v.3-6). Moisés fue fiel como siervo; Cristo es el Hijo, y está sobre toda la casa. Y esa casa somos nosotros, siempre que mantengamos firme nuestra confianza y la esperanza que nos da. Hermano, ¿lo alcanzas a percibir? No eres alguien ajeno; eres parte de la familia que Cristo mismo está levantando.

Pero junto a esta buena noticia viene también una advertencia: “Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones” (v.7-8). El autor recuerda lo que pasó en el desierto: el pueblo, a pesar de ver la mano de Dios, se rebeló y no entró en su reposo. El problema no fue solo la oposición externa, sino la incredulidad escondida en el corazón.

Por eso nos exhorta: “Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día” (v.12-13). Aquí hay un balance precioso: la fe es personal, pero Dios nos invita a caminar juntos, a cuidarnos mutuamente. No fuimos hechos para andar solos, sino para sostenernos unos a otros hasta que veamos a Cristo cara a cara.

Queridos hermanos, Hebreos 3 nos levanta los ojos hacia lo eterno, pero también nos despierta. Nos recuerda que Cristo es fiel y que su casa permanece firme; al mismo tiempo nos advierte que debemos cuidar nuestros corazones, animarnos cada día y no soltar la confianza. Así que hoy, escucha su voz. Si hay cansancio, si hay dudas, corre al Sumo Sacerdote fiel. Él es quien sostiene, Él es quien llama, Él es quien guarda. Su reposo eterno es seguro para los que confían en Él.

La paz de Cristo que sobrepasa todo entendimiento les bendiga siempre 🙏🏻

Pr. Mauricio Ponce

Matrículas abiertas!
12/02/2025

Matrículas abiertas!

09/02/2025

https://spotifycreators-web.app.link/e/78b5OXH0WPb
09/02/2025

https://spotifycreators-web.app.link/e/78b5OXH0WPb

El texto de hoy presenta un sermón y material de estudio sobre 1 Timoteo 1:1-2, explorando la identidad de Pablo como apóstol nombrado por Dios, su relación de discipulado con Timoteo, y la importancia de la gracia, misericordia y paz divinas. Se analiza el contexto histórico y cultural de Éfes...

Dirección

El Porvenir

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Cristianos Reformados de Panama publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Lugar De Culto

Enviar un mensaje a Cristianos Reformados de Panama:

Compartir