11/10/2025
🌿 **Reflexión: El verdadero nacimiento del Mesías en Sucot**
Muchos han crecido creyendo que el Mesías nació en diciembre, en lo que hoy se celebra como la Navidad. Sin embargo, al mirar las Escrituras con atención, muchos indicios apuntan a que **el nacimiento del Mesías ocurrió durante la Fiesta de Sucot (los Tabernáculos)**, una de las celebraciones más alegres y proféticas del pueblo de Israel.
Sucot conmemora el tiempo en que Dios habitó en medio de su pueblo en el desierto, bajo tiendas o tabernáculos. Y precisamente eso es lo que representa el nacimiento del Mesías: **Dios viniendo a habitar entre nosotros**.
Como dice Juan 1:14:
> “Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros…”
> En el original griego, la palabra *habitó* significa literalmente *“tabernaculizó”*, es decir, puso su tienda entre los hombres.
Durante Sucot, Jerusalén se llenaba de alegría, de luz y de alabanzas. Cada familia levantaba su *sucá* (su tabernáculo), símbolo de la presencia divina y la protección de Dios. En ese contexto, **nacer el Mesías significaba el cumplimiento perfecto de la promesa: Emanuel, Dios con nosotros.**
Además, en diciembre, la región de Judea está fría, y los pastores no suelen estar en los campos cuidando rebaños por la noche (como dice Lucas 2:8). Pero durante Sucot, en otoño, sí permanecían fuera, vigilando las ovejas destinadas a los sacrificios del templo, lo cual conecta con el simbolismo del Mesías como **el Cordero de Dios**.
Así, más que una fecha exacta, Sucot nos revela un **propósito eterno**: el anhelo de Dios de morar entre su pueblo. No se trata de una fiesta decorada con luces artificiales, sino de una celebración llena de **luz espiritual, gratitud y presencia divina.**
Por eso, cuando celebramos Sucot, recordamos que el nacimiento del Mesías no fue simplemente un hecho histórico, sino **el cumplimiento del plan divino de redención**: Dios tabernaculizando con el hombre.