22/04/2025
Gracias Papa Francisco:
“Hoy, ha partido el que miraba sin medir. El que no preguntaba nombres, ni credos, ni banderas.
El que abría la puerta aunque supiera que dolía. Francisco, hombre justo, hombre solo y acompañado por todos.
No vino a mandar, vino a inclinarse. No vino a hablar, vino a escuchar lo que el mundo calla.
Buscaba la bondad con los ojos cerrados, porque sabía que la bondad se esconde.
En el niño sin pan, en la anciana solitaria, en el corazón cansado de esperar.
No juzgaba tu Dios, ni tu amor, ni tus dudas ni tus ausencias. Veía en cada alma un templo, aunque uno estuviera
en ruinas. Francisco dolía por dentro. Se le notaba al andar, en ese temblor que no ven los poderosos pero sí los
que sufren. Visitaba hospitales como quien entra a un altar. Abrazaba al enfermo como quien reza en voz baja.
Y se iba, dejando atrás una lágrima tibia y una esperanza sentada en el alma. Luchó por lo invisible.
Por la honradez que no hace ruido, por la justicia que no se grita, por el abrazo entre quienes se odiaron.
Ha mu**to el hombre bueno. Y no habrá procesión más grande que la de los corazones silenciosos.
Hoy, Dios —ese al que él veía en todos— lo recibe, no con tronos, sino con el susurro de los humildes, agradecidos.
Descansa en paz, Papá Francisco, que tu ejemplo ilumine a quienes aún buscan amor donde ya no queda.
Que tu voz siga sembrando luz donde solo hay sombra. Que tu alma, siga hablando en el silencio.
Allí, donde los hombres buenos nunca mueren del todo.”
Del muro de Gaston Acurio