05/02/2026
Es solo una mujer barriendo la iglesia…
nadie la mira, nadie la nombra, nadie la aplaude.
Llega temprano, cuando todo está en silencio.
Mientras otros oran, ella sirve.
Mientras otros cantan, ella limpia.
Quizá nadie le diga “gracias”,
pero Dios sí la ve.
Él conoce el cansancio de sus manos
y la intención sincera de su corazón.
Cada rincón limpio es una muestra de amor.
No barre por costumbre, barre por el Señor.
Y aunque su servicio sea sencillo,
en el cielo no pasa desapercibido.
Porque Dios no busca títulos,
busca corazones dispuestos.
Y muchas veces, los más grandes en el Reino
son los que aquí abajo sirven en silencio.
Si hoy sirves así…
Dios te ve.
Y honrara tu servicio 🤍