06/10/2026
Que todo lo que soy alabe al SEÑOR; que nunca olvide todas las cosas buenas que ha hecho por mí.
Salmos 103:2
Hay momentos en la vida en que nuestra alabanza se puede debilitar, sucede cuando olvidamos lo que Dios ha hecho, porque somos olvidadizos por naturaleza.
1. Olvidamos de dónde Dios nos sacó.
2. Olvidamos las veces que respondió.
3. Olvidamos las veces que nos sostuvo.
4. Olvidamos las puertas que abrió.
5. Olvidamos las veces que lloramos y Él estuvo allí.
Cuando olvidamos la alabanza mengua.
Cuando olvidamos dejamos de ser agradecidos con Dios y con las personas que nos bendijeron en algún momento.
Cuidémonos del olvido, hablémosle a nuestra alma todos los días, y recordémosle los beneficios de nuestro Señor.