13/07/2026
Esta devoción tiene raíces antiguas en la tradición de la Iglesia, pero tomó un nuevo impulso a partir de las apariciones reportadas por Pierina Gilli, una enfermera italiana, desde 1947. En estas manifestaciones, la Virgen se presentó con tres rosas sobre el pecho -blanca, roja y dorada- que simbolizan la oración, el sacrificio y la penitencia, e invitó especialmente a rezar por la santidad de los sacerdotes, los religiosos y toda la Iglesia.
El mensaje central de María Rosa Mística es un llamado a la conversión, la reparación de los pecados, la caridad y el amor al prójimo. La Virgen exhorta a los fieles a vivir una vida de oración constante, aceptar con amor las pequeñas cruces de cada día y ofrecer sacrificios por la santificación de la Iglesia, siguiendo el ejemplo de la Virgen. Acoger a María como Madre significa permitir que ella nos conduzca hacia su Hijo, ayudándonos a transformar el corazón y a ser testigos del Evangelio con nuestras palabras y obras. De este modo, María Rosa Mística inspira a los creyentes a llevar esperanza, paz y el "perfume de Cristo" allí donde viven.