07/08/2026
QUINCENARIO A NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN
DIA SÉPTIMO
Las ocupaciones de la Santísima Virgen Nuestra Señora, durante la
prolongación de su vida, después de ido nuestro Señor, fueron: constante
oración, sin los impedimentos que nosotros tenemos para orar, a saber: culpa
que remuerde, cuidados que punzan y sentidos que se disipan; y con las ayudas
de una fé viva, grande confianza en Dios, humildad profunda y amor
ardentísimo.
También se ocupaba en visitar frecuentemente, los lugares en donde su divino
Hijo había obrado los misterios de nuestra Redención: el huerto de Getsemaní,
El Calvario, el Sepulcro, el Cenáculo y el monte de los Olivos, lugar de la
Ascensión; y estas visitas las hacia con devoción suma y altísima
contemplación de los misterios que allí se realizaron y obteniendo mayores
ilustraciones acerca de ellos; así mismo comulgaba cada día con extraordinaria
reverencia y amor intenso; recibiendo a su Jesús con viva fe en su real
presencia en la Eucaristía y estrechándose íntimamente con él, con los
renovados gozos de la hora augusta de la Encarnación.
Esto considerando, propongamos ser asiduos en la oración vocal y mental, no
obstante nuestras distracciones e imperfecciones; también en el recuerdo de
los misterios de Nuestro Señor en el rezo del Santo Rosario; y en la comunión
frecuente, con el amor, reverencia y provecho con que comulgaba nuestra
Madre del cielo.