23/03/2016
¡Allá ustedes!...y se lavó la manos.”
El Presidente Pilato
A la sombra de la cruz, Pilato dijo: "¡Allá ustedes! . . . y se lavó las manos."
(Mateo 27: 23, 24). Pero no lo podía hacer. El tenía autoridad para entregar a Cristo, o para soltarlo. Para crucificarlo, o para dejarlo ir. Y además, lo interesante es que Pilato se maravilló de que Cristo no le contestaba una palabra. Se asombró porque Jesús no respondía. El había dicho acerca de Jesús:
"- ¿Qué delito ha cometido? . . . soy inocente de la sangre de este hombre . . . (Mateo 27: 23, 24).
La noche anterior, su esposa había dicho:
No te metas con ese hombre, porque anoche tuve una horrible pesadilla por culpa de Él. (Mateo 27: 19).
Y allí está la multitud, rodeando a Pilato, gritando vociferante:
"¡Crucifícalo!¡Crucifícalo!" (Mateo 27: 22, 23). Pilato quiso lavarse las manos.
(Mateo 27: 24) ¡Pero es imposible ser neutral ante Jesús! El tuvo que tomar su decisión, al igual que usted y yo. Ese "lavado de manos" fue su decisión. Pilato rechazó a Jesús.
Cuando uno lo analiza, Pilato tuvo que escoger entre su posición política y Jesús;
entre la neutralidad de la conveniencia y el Hijo de Dios. Y usted también tiene que resolver qué va a hacer con Jesús de Nazaret. Pilato optó por lavarse las manos. Pero ¿qué dice la Biblia? "Pilato soltó a Barrabás. Pero a Jesús lo azotó y lo entregó a los soldados romanos para que lo crucificaran." (Mateo 27: 26). En una palabra, no se lavó las manos, ¿verdad? El tomó su decisión - entregó a Jesús.
Pilato hizo esta pregunta: ¿Y qué hago con Jesús el Mesías? (Mateo 27: 22) Es la misma pregunta que usted tiene que hacerse. Pilato traicionó a Jesús, lo entregó. ¿Y dónde está Pilato hoy? En la eterna condenación. Porque quiso lavarse las manos. ¿Qué hará usted con Jesús el Cristo, el Hijo de Dios? Recíbalo en su corazón. El va a entrar, le va a perdonar y le va a salvar de la condenación eterna que merece. Jesucristo promete:
Yo les doy vida eterna y jamás perecerán. Nadie podrá arrebatármelas. (Juan 10: 28)
Decídase por Cristo. ¡No puede ser neutral!
NOTA: Lea en su ejemplar de la Biblia el Capítulo 27 del Evangelio de San Mateo.
Este articulo es autoria del Dr. Luis Palau.