04/02/2026
¿Estamos jugando a la iglesia o sirviendo al Dios vivo?
En un mundo que parece venirse abajo, muchos buscan a Dios solo por sus beneficios, pero el ministerio no es un club social, ni una fuente de entretenimiento, es donde los soldados se preparan porque el tiempo se agota.
La palabra dice:
Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante." Hebreos 12:1
Es tiempo de seriedad, Dios ya hizo Su parte.
A veces olvidamos que nuestra entrada al cielo y nuestro llamado al ministerio costaron la sangre de Jesús.
Dios no nos dio un regalo barato.
1 de Corintios 6:20 dice: "Habéis sido comprados por precio".
No podemos servir a Dios a medias. Él nos dio a su Hijo por completo. El ministerio es nuestra respuesta en agradecimiento a ese sacrificio.
El mundo no está jugando, vemos guerras, falta de amor y maldad en aumento.
La Biblia nos advierte que en los últimos tiempos muchos se apartarían de la verdad
2 de Timoteo 4:3-4.
3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.
Si el mundo se toma en serio su maldad, ¿por qué nosotros no nos tomamos en serio nuestra luz?
No fuimos enviados aquí para pasar el rato, estamos aquí para rescatar personas de la oscuridad.
El versículo dice que debemos quitarnos todo peso. En el ministerio no se puede correr cargando con el pecado, la doble vida o la indiferencia. Dios es santo y servirle a Él requiere que limpiemos nuestras manos y corazones. Como dice la palabra en Santiago 4:8 "Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros".
No es una amenaza, es una invitación a la pureza.
No buscamos aplausos, Buscamos la aprobación de Dios.
No hablamos solo de bendiciones, tambien hablamos de arrepentimiento, de cruz y de vida eterna. Cada día que pasa es una oportunidad menos para compartir la verdad con alguien que se pierde.
Subir al ministerio es un honor, pero también una gran responsabilidad.
Dios es un Padre amoroso, pero también es el Juez de toda la tierra.
Es hora de dejar de jugar y empezar a brillar con la verdad completa.
MIAP Fuego y Unción Traspasando las Fronteras.