26/03/2024
FUNDACIÓN DE LA CONGREGACIÓN DE JESÚS Y MARÍA.
En el año 1643, nuestro Señor y su santa Madre, por un exceso de su bondad, nos hicieron la gracia de comenzar el establecimiento de nuestra pequeña Congregación, el 25 de marzo, día en que el Hijo de Dios se encarnó y la santa Virgen María fue hecha Madre de Dios. A la Trinidad santa, a la humanidad de Cristo Jesús, a la fecundidad de la Virgen Madre, se dé alabanza sempiterna, honor y gloria por siempre jamás. Amén. (O.C. XII, 112-113)
Referencia Histórica
La Congregación de Jesús y María, conocida también como los Eudistas, fue fundada en Francia por San Juan Eudes, en 1643. Juan Eudes, formado por el cardenal Pedro de Bérulle, aprendió de él un amor apasionado por el Verbo Encarnado y, de modo especial, por el sacerdocio de Jesucristo. Como misionero celoso, recorrió las regiones de Francia y conoció, con dolor para él, la situación de muchos sacerdotes de su tiempo, escasos en su formación, faltos de caridad apostólica y necesitados de atención espiritual.
Juan Eudes decidió fundar una congregación de sacerdotes que se ocupara primordialmente de la formación de los sacerdotes en la etapa de preparación y también, que apoyara a los presbíteros en su ministerio. Para esa fundación escogió el 25 de marzo, día en que la Iglesia celebra el Misterio de la Encarnación. Su amor al Verbo encarnado y al Sacerdocio lo llevaron a preferir esa fecha. Durante su vida (1601-1680) fundó seis seminarios en diversas diócesis francesas de Normandía y Bretaña. En el seminario de entonces no se impartía la enseñanza académica sino que se atendía la preparación a la ordenación, se dedicaba tiempo al aprendizaje de la celebración de los sacramentos y a prácticas pastorales.
La Congregación de Jesús y María recogió su preocupación por el sacerdocio y las misiones, y ha querido mantenerse fiel a ella. Advirtió bien san Juan Eudes que su Congregación no debía tener la estructura de las órdenes religiosas, porque buscó que fuera cercana al clero diocesano y por eso no dio a los Eudistas la forma de la vida religiosa a través de los votos. Dentro de la división actual de las Congregaciones en el Código de Derecho canónico los Eudistas pertenecen a la vida consagrada, en el grupo de las Sociedades de Vida Apostólica, que se distinguen por llevar vida en común y se incorporan a la congregación por una promesa perpetua de fidelidad, que llaman incorporación; así, ellos son incardinados en la Congregación.
Oración a María Santísima por la Congregación de Jesús y María
María, mi amadísima Madre, te doy, mejor, pongo entre tus manos, la pequeña Congregación de Jesús y María. Quisiste dármela por un exceso de tu inexplicable bondad. Tú sabes que te la he ofrecido, dado y consagrado, cientos de veces en mi vida. Usa del soberano poder que Jesús te ha dado para tomar plena, absoluta y eterna posesión de ella. Y tú misma entrégala por entero a tu Hijo, Jesucristo. Ruégale que destruya en ella cuanto le disgusta y que establezca en ella el reino de su santo amor y de su adorable voluntad.
Que la colme de su divino Espíritu, que la haga humilde, obediente, caritativa, pura y llena de celo por la gloria del Padre Dios. Que le infunda odio al pecado, amor a la cruz, aversión a cuanto no es de tu agrado. Que se desapegue del mundo y lo menosprecie. Que la proteja, la sostenga y la defienda de toda adversidad. Que atraiga a ella numerosos obreros evangélicos que se entreguen a formar muchos sacerdotes santos, y pastores denodados, y a trabajar eficazmente en la salvación de las almas mediante los ejercicios de las misiones. En fin, que la haga del todo conforme a su Corazón, y que cumpla en ella todos los designios de su bondad, cueste lo que cueste, que nos anonade antes de permitir que por nuestros pecados pongamos obstáculos a su querer.
Amén.