28/03/2023
Martes 28 de Marzo
Si alguno de tus hermanos se queda pobre en medio de ti, no endurezcas tu corazón ni le cierres tu mano a tu hermano pobre (Deut. 15:7).
Adoramos a Jehová cuando ayudamos a los hermanos que están pasando necesidad. Jehová prometió bendecir a los israelitas que ayudaran a los pobres (Deut. 15:10). Cada vez que ayudamos a un hermano que está pasando necesidad, Jehová lo ve como si le hiciéramos un regalo a él (Prov. 19:17). Por ejemplo, los cristianos de Filipos le enviaron un regalo a Pablo cuando estaba bajo custodia, y él dijo que ese regalo era un sacrificio que Dios aceptaba con agrado (Filip. 4:18). Pensemos en los hermanos de nuestra congregación y preguntémonos: “¿Hay alguien a quien pueda ayudar?”. A Jehová le gusta ver que usamos el tiempo, las energías, las habilidades y los recursos materiales para ayudar a quienes lo necesitan. Para él, eso es parte de nuestra adoración (Sant. 1:27). Adorar a Jehová como a él le agrada requiere que dediquemos tiempo y esfuerzo. Pero eso no es una carga (1 Juan 5:3). ¿Por qué no? Porque lo hacemos por amor a Jehová y a nuestros hermanos. w22.03 24 párrs. 14, 15