18/05/2026
Juan 5:1-15
1. Después Jesús regresó a Jerusalén para la celebración de uno de los días sagrados de los judíos.
2. Dentro de la ciudad, cerca de la Puerta de las Ovejas, se encontraba el estanque de Betesda, que tenía cinco pórticos cubiertos.
3. Una multitud de enfermos ciegos, cojos, paralíticos estaban tendidos en los pórticos.
4. porque un ángel del Señor descendía de vez en cuando y agitaba el agua. Y la primera persona que se metía en el agua después de que se agitara quedaba sana de cualquier enfermedad que tuviera.
5. Uno de ellos era un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.
6. Cuando Jesús lo vio y supo que hacía tanto que padecía la enfermedad, le preguntó: ¿Te gustaría recuperar la salud?
7. Es que no puedo, señor contestó el enfermo, porque no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando se agita el agua. Siempre alguien llega antes que yo.
8. Jesús le dijo: ¡Ponte de pie, toma tu camilla y anda!
9. ¡Al instante, el hombre quedó sano! Enrolló la camilla, ¡y comenzó a caminar! Pero ese milagro sucedió el día de descanso,
10. así que los líderes judíos protestaron. Le dijeron al hombre que había sido sanado: ¡No puedes trabajar el día de descanso! ¡La ley no te permite cargar esa camilla!
11. Pero él respondió: El hombre que me sanó me dijo: Toma tu camilla y anda.
12. ¿Quién te dijo semejante cosa? le exigieron.
13. El hombre no lo sabía, porque Jesús había desaparecido entre la multitud.
14. Pero después, Jesús lo encontró en el templo y le dijo: «Ya estás sano; así que deja de pecar o podría sucederte algo mucho peor».
15. Entonces el hombre fue a ver a los líderes judíos y les dijo que era Jesús quien lo había sanado.