15/03/2022
No sé como sean las cosas en tu país, pero en el mío, en algunas ciudades es obligatorio el uso del casco al movilizarse en motocicleta. La cuestión es que los cascos certificados y que brindan seguridad tienen un precio alto. Es por eso que surgen los "quita multas", estos son cascos que no son certificados y son relativamente baratos. Tú podrías movilizarte en la moto tranquilamente sabiendo que no te van a multar porque llevas casco puesto. Sin embargo en el momento que ocurra un percance en la moto sabes que ese casco no te va a proteger, ya que no fue fabricado con ese fin.
Eso me hace pensar: ¿Cuántas veces nosotros también actuamos de esa forma en nuestra vida cristiana? Usamos "quita multas" frente a la iglesia, familia, vecinos, solo por evitar llamadas de atención. Es decir, vas a la iglesia, haces esto y aquello solo para quedar bien con los demás o con tu conciencia. Pero igual que los cascos quita multas, esas actitudes y acciones no te darán fortaleza para los momentos dónde necesites una fe firme.
Por eso hoy te invito a cambiar la motivación de tus acciones y estilo de vida cristiano. Que el motor de tu fe sea el amor a Jesús. Ama a Jesús y deja de preocuparte por las multas.
"Si no tengo amor, de nada me sirve hablar todos los idiomas del mundo, y hasta el idioma de los ángeles. Si no tengo amor, soy como un pedazo de metal ruidoso; ¡soy como una campana desafinada! Si no tengo amor, de nada me sirve hablar de parte de Dios y conocer sus planes secretos. De nada me sirve que mi confianza en Dios me haga mover montañas. Si no tengo amor, de nada me sirve darles a los pobres todo lo que tengo. De nada me sirve dedicarme en cuerpo y alma a ayudar a los demás.". (1 Corintios 13: 1-3)