30/09/2026
📖✨ Fiesta de San Jerónimo
Hoy la Iglesia celebra a San Jerónimo, sacerdote, Padre y Doctor de la Iglesia, uno de los grandes amantes y estudiosos de la Sagrada Escritura.
San Jerónimo nació en Estridón, en Dalmacia, hacia el año 347. Recibió una esmerada formación en Roma, donde fue bautizado, y posteriormente abrazó la vida ascética. Viajó a Oriente, fue ordenado sacerdote y, más tarde, regresó a Roma, donde colaboró con el Papa Dámaso I.
Fue precisamente durante este período cuando comenzó una de las grandes obras que marcarían para siempre la historia de la Iglesia: la revisión de las traducciones latinas de la Sagrada Escritura. Más adelante, establecido en Belén, continuó durante muchos años su trabajo de estudio, traducción y comentario de los textos bíblicos.
Su esfuerzo dio un impulso decisivo a la traducción latina de la Biblia conocida como Vulgata, que se convirtió en un tesoro de la Iglesia latina y tuvo una enorme influencia en la vida cristiana y en la cultura de Occidente.
📖 Un santo enamorado de la Palabra
San Jerónimo no estudió la Biblia únicamente como un gran intelectual. Quería conocer mejor a Cristo y ayudar a otros a encontrarlo en las Sagradas Escrituras.
Por eso, su vida nos recuerda que leer la Biblia no consiste solamente en conocer historias o aprender palabras: es abrir el corazón a la Palabra de Dios, que ilumina nuestra vida y nos conduce hacia Jesucristo.
Una de las frases que tradicionalmente se atribuyen a San Jerónimo expresa muy bien este amor:
«Ama la Sagrada Escritura y la sabiduría te amará».
❤️ Una antigua tradición
Existe una hermosa tradición que cuenta que, durante una noche de Navidad, mientras San Jerónimo permanecía orando en Belén, tuvo un diálogo espiritual con el Niño Jesús. Después de ofrecerle todo lo que había entregado por Él, escuchó que el Señor le pedía algo más: sus pecados.
El relato termina con una enseñanza sencilla y profunda: Dios no busca solamente nuestras obras, nuestros bienes o nuestros sacrificios; quiere también un corazón humilde y arrepentido que se acerque a Él confiando en su misericordia.
San Jerónimo murió en Belén el 30 de septiembre del año 420, después de dedicar gran parte de su vida al estudio, traducción y explicación de la Palabra de Dios.