28/10/2022
Buenas noches en la vispera de
Yom.shabat
Te comparto una pequeña.porcion de la parashat de esta semana
Todo el mundo estaba unido como una nación, con un lenguaje y un mismo propósito, como dice el pasuk: “En toda la tierra había una sola lengua y un objetivo común (devarim ajadim)” (Beresh*t 11:1). Rashi explica que las palabras devarim ajadim significan “un plan”. Ellos razonaron: “Hashem no tiene derecho a adueñarse de los cielos. Ascendamos a los cielos y hagámosle la guerra”.
Ellos planearon construir una torre e invadir los cielos para luchar contra Dios. ¿Qué probabilidad tenían de ganar? Era ridículo.
Veamos cuál fue la respuesta de Hashem: “He aquí que son un pueblo único y todos tienen una misma lengua, y esto han comenzado a hacer. Y ahora, nada se les retendrá de todo lo que planean hacer” (Beresh*t 11:6). Dios Mismo da testimonio en la Torá respecto a que mientras que se mantengan unidos nada impedirá que logren su objetivo, a pesar de que su emprendimiento se oponga diametralmente al propósito Divino.
Para frustrar la rebelión, Hashem sembró entre ellos semillas de disensión. “Vengan, descendamos y confundamos su lengua, para que cada uno no entienda la lengua de su compañero” (Beresh*t 11:7). Al cambiar sus lenguas, Dios les dificultó la comunicación, lo que hizo que la unidad hiciera implosión. Cuando estuvieron unos contra otros, Hashem pudo dispersarlos. “Entonces Hashem los dispersó desde allí a toda la superficie de la tierra, y dejaron de construir la ciudad” (Beresh*t 11:8).
Qué grandiosa es la paz, incluso si Israel hace idolatría, si hay entre ellos hay paz entonces Dios (por así decirlo) no puede superarlos, porque hay paz entre ellos”.
La generación de la Torre de Babel era mucho peor que la generación del diluvio. ¡Ellos salieron directamente a luchar contra Hashem! A pesar de eso, Hashem no los eliminó, porque tenían una cualidad crucial que los redimía: estaban unidos, con un mismo propósito y un lenguaje, trabajando en completa armonía para lograr su misión. La humanidad se había unido. Y, mientras estaban unidos, eran imparables.
La Torá nos está enseñando la sorprendente fuerza de la unión. Cuando estamos unidos y nos respetamos y escuchamos mutuamente, nada puede detenernos. Cuando estamos juntos se desencadena una fuerza exponencial
La Torá dice: “Cinco de ustedes perseguirán a cien, y cien de ustedes perseguirán a diez mil, y sus enemigos caerán por la espada ante ustedes” (Vaikrá 26:8). Pero la matemática no cuadra. Si cinco perseguirán a cien, cien deberían perseguir a dos mil. El Midrash explica que aquí la Torá nos enseña que “no hay comparación entre unos pocos que cumplen la Torá y una multitud que cumple la Torá” Cuando estamos unidos, nuestro poder es exponencialmente superior.
Vivimos en tiempos difíciles. Con una unión genuina, podemos volvernos “poco menos que Divinos” y entonces nada podrá detenernos. Podemos liberar la fuerza que Dios nos dio para llevar Torá a Su pueblo y claridad a la humanidad. El mundo cuenta con nosotros.
Baruc Hashem
Shalom .....