24/03/2026
Dios les bendiga, les comparto este artículo que he preparado, ante la nueva doctrina que muchos hoy en día están usando, de que Jesús fue bautizado en el Nombre del Padre, Hijo y E.S. pero vamos a ver qué es lo que dice la Biblia.
1️⃣☝️PRIMERO SE DEBE RELATAR EL BAUTISMO QUE JUAN HACÍA.
La Biblia dice en Mateo 3:13-17 que Jesús vino al Jordán para ser bautizado por Juan.
📖“Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él.
Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?
Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó.”
El texto continúa diciendo:
📖“Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.”
(Mateo 3:16-17)
📌Algo importante aquí es que la Biblia nunca dice que Juan pronunció una fórmula bautismal.
El texto solo dice que lo bautizó.
No hay ninguna frase donde Juan diga:
“Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.
Eso no aparece en el texto bíblico.
EL PROPÓSITO DEL BAUTISMO DE JUAN.📍
Para entender mejor debemos mirar qué tipo de bautismo era el de Juan.
La Biblia lo explica claramente.
📖“Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento.”
(Mateo 3:11)
También dice:
📖“Juan bautizaba con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo.”
(Hechos 19:4)
Esto revela tres cosas importantes:
•El bautismo de Juan no era el bautismo cristiano.
•Era un bautismo preparatorio.
•Era una señal pública de arrepentimiento y de esperar al Mesías.
Juan no estaba estableciendo la doctrina completa de salvación.
Su misión era preparar el camino.
Por eso dijo:
📖“Yo a la verdad bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo… él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.”
(Lucas 3:16)
El bautismo de Juan señalaba al que venía después.
LA PRUEBA BÍBLICA DE HECHOS 19.📌📖
Aquí encontramos una de las evidencias más fuertes.
El apóstol Pablo encontró unos discípulos en Éfeso.
La Biblia dice:
📖“Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo… vino a Éfeso, y hallando a ciertos discípulos.”
(Hechos 19:1)
Pablo les preguntó:
“¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis?”
(Hechos 19:2)
Ellos respondieron:
“Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo.” Entonces Pablo preguntó: “¿En qué, pues, fuisteis bautizados?”
Ellos dijeron: “En el bautismo de Juan.”
(Hechos 19:3)
Pablo explicó:
“Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús.”
(Hechos 19:4)
Después de entender esto ocurrió algo muy importante:
📖“Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.”
(Hechos 19:5)
Este pasaje demuestra algo fundamental.
Si el bautismo de Juan hubiera sido suficiente, Pablo no los hubiera vuelto a bautizar.
Pero Pablo los bautizó otra vez.
¿En qué nombre?
En el nombre de Jesús.
Esto demuestra que el bautismo de Juan no era el bautismo cristiano definitivo.
☝️📌Cuando miramos cuidadosamente el testimonio de las Escrituras vemos que la Biblia nunca dice que Juan el Bautista pronunciara una fórmula de títulos al bautizar a Jesús. Los evangelios simplemente declaran que Jesús fue bautizado por Juan en el Jordán para cumplir toda justicia, pero no registran que se invocaran las palabras “Padre, Hijo y Espíritu Santo”. Además, el propio testimonio bíblico muestra que el bautismo de Juan era un bautismo de arrepentimiento que preparaba el camino para creer en aquel que vendría después, es decir, en Jesucristo.
Por eso, cuando la iglesia comenzó después de la resurrección y de la gran comisión, los apóstoles entendieron el mandato del Señor y bautizaron siempre invocando el nombre de Jesucristo, tal como aparece repetidamente en el libro de Hechos. A la luz de esto, afirmar que Jesús fue bautizado por Juan “en los títulos” no es algo que la Biblia enseñe explícitamente, sino una interpretación desarrollada posteriormente. Por eso, si alguien ha sido enseñado en una tradición trinitaria, la invitación no es a discutir ni a condenar, sino a reflexionar con humildad en lo que realmente dicen las Escrituras. La fe cristiana debe edificarse sobre la Palabra de Dios y no sobre doctrinas humanas. Cada creyente debe preguntarse con sinceridad: ¿estoy creyendo y practicando exactamente lo que enseñaron Jesús y los apóstoles? Que cada corazón examine la Biblia con reverencia y busque obedecer la verdad tal como está escrita.