29/10/2013
Los pasos correctos para vencer el temor
Si usted quiere vencer el temor, el primer paso que debe dar es el paso de la confesión. Debe confesar y admitir su ansiedad:
"Señor, siento temor, y no sé qué hacer. Te ruego que me digas cómo puedo seguir adelante a partir de este punto".
Después, pídale a Dios que le permita vencer su temor. Cuanto más entienda usted su relación con Dios, más íntimamente se relacionará con Él. Su fe aumentará, y comenzará a notar las muchas maneras en que el Señor está actuando en su vida y en sus circunstancias.
Antes de su muerte, Pablo escribió una interesante palabra de instrucción a Timoteo. Le recordó a su joven protegido: "No nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio" (2 Ti 1.7). El temor no se ajusta a lo que somos como creyentes. Éste normalmente surge cuando respondemos de manera equivocada a las pruebas y a las frustraciones. Dios quiere que usted sea un vencedor; que no esté arrinconado ni atormentado por el temor.
Permita que Dios quite el temor de su vida. Él podrá elegir hacer esto poniéndole en una situación amedrentadora que sentirá que no puede controlar. Pero usted no tiene que angustiarse, porque Aquel que ha prometido que nunca le abandonará, está sosteniendo su vida con su mano omnipotente.
Después que usted haya dado sus preocupaciones a Dios, medite en su Palabra. David estaba consciente del poder que había a su disposición por las promesas personales de Dios, y por eso escribió: "Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos… ellos tropezaron y cayeron. Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón" (Sal 27.1-3)
Si usted quiere que su confianza se mantenga fuerte, debe estudiar la Biblia, poner en práctica los preceptos de Dios para su vida, y caminar con Él cada día por fe. Si usted atesora la Palabra de Dios en su corazón, tendrá la luz de su verdad para guiarle hasta la eternidad.