28/04/2021
Comparto esta reflexión......
Es la realidad, mi esposo es pastor. Y se de lo que habla el escritor....
Dios los bendiga Pastores
DE PASTOR A PASTOR...
Soy mas humano de lo que muchos piensan, soy pastor por llamado, por elección, pero eso no anula el material con el que Dios me hizo, el mismo material con el que hicieron al resto de la gente y en especial a la gente que pastoreo. Me enfermo, me agoto, me desanimo, me entusiasmo, fallo, acierto, lloro, río, me enojo, aveces me controlo, otras no tanto, aveces se me van las luces y digo tal cual siento y pienso, la mayoría de veces uso el filtro entre mi cerebro y mi boca, sino no tendría ni una persona a cargo jajaja. La verdad es que esto de ser pastor es lo mejor que me ha pasado, no creo que pudiera ser tan feliz en algo diferente y tan realizado en otro rol, pero lo que muchos ignoran, es que un pastor es otro ser humano, por eso quizás también ignoran que tenemos familia que atender y proveer, tenemos sentimientos y nos duele la traición, nos sentimos con los comentarios mal intencionados (la mayoría de personas resentidas porque no actuaste como ellos querían). Quizás a ti que lees esto no te importa, pero TU PASTOR SE HACE PEDAZOS PARA QUE OTROS ESTÉN COMPLETOS, y algunas veces cuando están completos se levantan y se van. No estoy nostálgico, tampoco deprimido, solo que vengo reflexionando sobre esto de ser pastor y quise mostrar una verdad que algunos no quieren ver y otros menosprecian, ser pastor no es una asignación fácil, porque su trabajo es con personas y las personas somos difíciles. Por eso pastor, tú y yo más que nadie en la iglesia, necesitamos mantener los ojos puestos en Jesús para poder seguir corriendo la carrera, de lo contrario vamos a terminar heridos, enfermos del cuerpo y del alma, amargados y con ganas de juntar doce piedras para hacer un sacrificio, no sé si agradable a Dios, pero sí vivo (broma). Vamos pastor, caminemos con la frente en alto, con la pasión a flor de piel, con la misma entrega que Cristo tuvo, con el amor que el Padre nos enseñó a través del hijo, con el sacrificio que El hijo transmitió en la cruz y con la lealtad que tuvo frente a Judas aún cuando esté lo estaba traicionando. Amemos el rebaño como Cristo nos amo a nosotros, pasemos por alto la indiferencia, los desplantes, la deshonra y el abandono de aquellos a quienes un día ayudaste y hoy la memoria les falla, los mismos que les secaste las lágrimas y hoy hacen derramar las tuyas, vamos pastor que esto es para gente grande, ayer llegué a una conclusión: SER PASTOR NO ES NADA FÁCIL, POR ESO MISMO NO TODOS PUEDEN SERLO, DIOS ME ESCOGIÓ A MI PORQUE SABÍA QUE PODÍA SERLO.
Con amor, respeto y admiración.
Ap. Miguel Angel Barabata Flores
Tomado de su propio muro.