08/08/2026
"EL VALLE DE BACA" (Reflexión)
"Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuentes, Cuando la lluvia llena los estanques" (Salmos 84:6)
Estamos frente a otro versículo poderoso de este canto de los peregrinos. La Biblia de la Américas traduce el "valle de Baca", que literalmente significa "valle del llanto" o "valle de la sequedad". No es un lugar de hermosos parajes, es un desierto polvoriento, árido, inhóspito. A pesar de eso, la escritura no dice que los peregrinos eviten ese valle, ni que se detengan en él derrotados. Dice que lo atraviesan. Y lo más asombroso es que no sólo lo cruzan sino que lo transforman.
Esto nos da una lección de la fe que no se resigna, sino que obra. El valle de lágrimas es parte del camino, no el destino final. Todos tenemos nuestro "valle de Baca": una enfermedad, una pérdida muy valiosa, una crisis, un sueño frustrado. En ese valle la vida parece no dar fruto y la vista se nubla por las lágrimas. Sin embargo, es que al atravesar la aridez descubrimos que Dios va con nosotros.
La otra afirmación de este texto es que dice que ellos "convierten" ese lugar en fuentes, en manantiales. ¿cómo es posible eso? obviamente que la transformación requiere de acción. En medio del llanto, decides alabar. En medio de la escasez, decides dar gracias. Cada acto de obediencia, cada oración, cada alabanza, cada servicio amoroso es como una pala que excava en la tierra seca. Cuando te aferras a las promesas de Dios aunque no la sientas, estas haciendo un pozo, un estanque, estás preparando el terreno para que el agua de Dios brote abundante donde sólo había polvo.
Y Dios no se queda indiferente. La "lluvia temprana" es la bendición que no proviene de nuestro esfuerzo, sino de su gracia abundante y soberana, Cuando hemos cavado el estanque con nuestra fe, el cielo se abre y Él lo llena.
Te pregunto: ¿Cual es el pozo que estás excavando hoy en medio del desierto? Dios ya tiene preparada la lluvia. Sólo confía en que, al atravesar el valle de Baca, el llando se convertirá en danza. Ve mañana al templo y alaba a Dios con tus hermanos.
(Hermano Martin, 8 agosto 2026)