16/02/2026
Queridos hermanos, iniciamos este camino de Cuaresma contemplando a Jesús en el desierto, donde enfrentó las tentaciones de buscar seguridad en el pan, en el poder y en las riquezas. Son tentaciones que también hoy tocan nuestro corazón y pueden alejarnos de Dios.
La Iglesia nos invita a recorrer este tiempo con tres caminos sencillos pero profundos: el ayuno, que nos ayuda a ordenar nuestra vida; la limosna, que nos enseña a compartir con generosidad; y la caridad, que nos mueve a amar como Cristo nos ama. Abramos el corazón para que este tiempo sea oportunidad de conversión y crecimiento espiritual.