05/02/2026
En la Iglesia católica, la "estola" es el signo del ministerio sacerdotal, representa la autoridad y el servicio que el sacerdote recibe de Cristo para presidir, enseñar y santificar.
Cuándo la estola es colocada sobre la sede (silla del sacerdote) es un signo visible y profundo que expresa el fin de la misión pastoral de un párroco en la comunidad y, al mismo tiempo, la espera confiada del nuevo pastor*que será enviado por la Iglesia.
Este gesto simboliza que el sacerdote entrega el oficio pastoral que le fue confiado. La estola, signo del ministerio sacerdotal, al quedar sobre la sede, indica que el servicio continúa, aunque la persona que lo ejercía ya no esté presente. De esta manera, se recuerda que la parroquia no pertenece a un sacerdote, sino a Cristo y a la Iglesia.
La sede, lugar desde donde el párroco presidía, enseñaba y guiaba al pueblo de Dios, queda marcada por la estola como señal de que el ministerio queda disponible, en actitud de obediencia y comunión con el obispo, hasta la llegada del nuevo párroco.