05/08/2026
Este pasaje aparece en una enseñanza en la que Jesús exhorta a sus discípulos a vivir una vida en santidad, humildad y fidelidad.
Hoy el Señor nos hace una pregunta muy personal:
¿Mi vida está dando sabor a quienes me rodean, o me he acostumbrado tanto al mundo que he perdido el distintivo de Cristo?
Cada palabra que pronunciamos, cada decisión que tomamos y cada actitud que mostramos puede acercar a otros a Dios o alejarlos de Él.
Pidámosle al Señor que preserve nuestro corazón, que renueve nuestro primer amor y que nos permita ser esa "sal" que lleva esperanza, verdad y paz dondequiera que vayamos.
Dios te bendiga 🙏.