29/09/2026
𝑵𝒐𝒗𝒆𝒏𝒂 𝒆𝒏 𝑯𝒐𝒏𝒐𝒓 𝒂 𝑺𝒂𝒏 𝑱𝒆𝒓ó𝒏𝒊𝒎𝒐, 𝑷𝒂𝒅𝒓𝒆 𝒚 𝑫𝒐𝒄𝒕𝒐𝒓 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝑰𝒈𝒍𝒆𝒔𝒊𝒂
𝗗𝗜𝗔 𝗡𝗢𝗩𝗘𝗡𝗢
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición
¡Oh Jesús Salvador y Redentor de nuestras almas! ¿Cómo siendo Tú por quien yo vivo, he de sufrir que reine en mí el pecado? ¿Cómo siendo Tú el dueño de mi corazón, he de querer que tenga tiranizada tu casa y morada el demonio? Eso no, Padre mío, Amor mío y cetro de mi voluntad; aquí está mi vida, aquí mi corazón rendido a tus ensangrentados pies, pidiéndote perdón de tantas y tan abominables culpas. ¡Oh Dios mío! ¿Quién no se hubiera antes mu**to que ofenderte? ¡Yo, y contra mi Dios! Como me pesa y quisiera que la sangre del corazón fuera el más fidedigno testimonio de mi dolor; y si hasta aquí he sido ingrato, des hoy propongo con tu divina ayuda, no ofenderte ni enojarte más, y confió en tu piedad y amor infinito, que me has de perdonar y me has de dar gracias para que te sirva, ame y adore hasta la muerte. Amén
Oración Preparatoria
¡Oh Dios omnipotente! Que quisiste crear para gloria tuya y provecho nuestro al bienaventurado Doctor Máximo de la Iglesia, San Jerónimo; por él te pido que poseas mi memoria para que solo de ti me acuerde y todo lo que hiciere sea mirándote presente, alumbres mi entendimiento para que crea y confiese que eres Uno en Esencia y Trino en Persona; justísimo Juez que premias a los buenos y castigas a los malos; y que la Segunda Persona de la Santísima Trinidad se hizo hombre por redimirnos y los demás artículos en que cree la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Roma, e inflames mi voluntad para que a ti solo te amé, y que no quiera en esta novena; sino aquella que es de mayor Gloria tuya y salvación de mi alma. Amen
NOVENO DIA – 29 DE SEPTIEMBRE
𝘿𝙀 𝙇𝘼 𝙋𝙀𝙍𝙎𝙀𝙑𝙀𝙍𝘼𝙉𝘾𝙄𝘼 𝘿𝙀𝙇 𝙂𝙇𝙊𝙍𝙄𝙊𝙎𝙊 𝘿𝙊𝘾𝙏𝙊𝙍 𝙎𝘼𝙉 𝙅𝙀𝙍𝙊𝙉𝙄𝙈𝙊
Siendo la perseverancia, como dice San Lorenzo Justiano, la singular hija del sumo Rey de la gloria, el de las virtudes, sin la cual no consigue no el que la pelea la victoria, ni el vencedor la palma porque ella es la que cría el mérito, la mediadora para el premio, hermana de la paciencia, vinculo de la caridad y el todo de la santidad: claro es, que siendo tan gran y el Máximo entre los Doctores, San Jerónimo, no le pudo faltar el complemento de las virtudes. Tuvolas en tal grado, como se puede ver en su vida, pues son cesar, toda ella es un continuo ejercicio de virtudes, porque si miramos a su pubertad, le hallaremos en la Iglesia Romana y en los sepulcros de los mártires; así su adolescencia. Anacoreta en los desiertos de Siria; si a su juventud, perseguido de los herejes; si a su virilidad disponiendo divinas alabanzas en el rezo y misa; si a su senectud, haciendo divinos comentarios; si a su edad decrepito en el Belén ejerciéndose en admirables obras de piedad y virtud. Por eso nos ha dejado para esta virtud varios documentos.
Oración para el Día Noveno
¡Oh Dios inmenso! Dador de virtudes y sin quien no puede haber nada firme; pues tú eres, Señor mío, el que solo puede dar y da admirable don de la perseverancia: concédeme por tu firmísimo siervo el Doctor Máximo San Jerónimo, este tesoro divino, para que resistiendo a todas las pasiones y ejercitándome en las virtudes, huya con tu divina ayuda y socorro el insufrible mal del pecado mortal y con tu amparo me conserve en gracia hasta el momento terrible de que depende la eternidad. – Amen.
Se rezan 9 Padre nuestro y se hace la petición que se deseare y luego la oración del día
℣. Ruega por nosotros, bienaventurado San Jerónimo.
℟. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
Letanías al Doctor Máximo San Jerónimo
Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial,
ten piedad de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, un solo Dios,
Excelso Doctor de la Iglesia,
Pleno de misericordia infinita,
Remanso de caridad,
Manantial de las almas sedientas,
Clarísima luz de bondad,
Resplandor glorioso de justicia,
Espejo sin mancha de pecado,
Varón ejemplar de santidad,
Templo de grandes virtudes,
Pozo profundo de aguas mansas, en que se reflejó la Sabiduría Eterna,
Esplendoroso astro de la Iglesia,
Luminoso sol de santidad,
Luz maravillosa que llego al Empíreo,
Digno imitador de Cristo,
Paradigma de mansedumbre, que se ve reflejado en la fiera que a tus plantas vemos,
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.
Ruega por nosotros Tú Jerónimo que con tu luz iluminabas la gruta en donde la vida pasaste en el desierto, ayúdanos en nuestras necesidades. Sé Jerónimo nuestro amparo y guía en este valle de lágrimas que es la vida. Ampáranos en la vida y danos, en la muerte, tu piadosa mano para llegar a la Gloria en donde es con Jesús nuestro Señor. Amén
ORACIÓN FINAL
Oh Dios, que os dignasteis conceder a la Iglesia un admirable intérprete de las Sagradas Escrituras en la persona de vuestro confesor San Jerónimo, ayudadnos, en consideración de sus méritos, a llevar a la práctica lo que enseñó con su palabra y sus actos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
OFRECIMIENTO QUE SE HACE AL FINALIZAR LA NOVENA
¡Oh sabido Doctor! de la Iglesia Tú que eres uno de los escogidos por Nuestro Señor Jesucristo. Tú que eres la estampa viva del dolor en aras de la fe más grande por tus prójimos, lo que te valió ser una de la más alta autoridad, que por humildad, misericordia y caridad, gozara de valimento ante la bondad excelsa del Señor, yo te ofrezco esta Novena que con profunda fe he terminado hoy, para que por medio de tu poderosa intercesión me consigas todo lo que yo he pedido y te pido (aquí se hace la petición) y me conceda el Altísimo el favor que tanto solicito, si ha de ser para mi provecho y honra de Dios.
San Jerónimo, Santo mío, mi benefactor, aquí a tus plantas me ves inclinado y contrito, pidiéndote humildemente con el resplandor de tu santidad que intercedas bondadoso por mí. – Amen.
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.