16/08/2026
Quincenario de preparación de las fiestas de la pascua de la Santísima Virgen María
¡Ave María Purísima! Sin pecado concebida.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos libranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de contrición
Jesucristo Redentor nuestro, se propició y ten misericordia de nosotros, perdonándonos nuestras culpas de las que nos arrepentimos sinceramente porque fueron ofensas contra Ti, a quien debemos y queremos amar con todo nuestro corazón. Perdónanos; singularmente, los pecados de impureza en nuestro cuerpo, destinados a ser templo del Espíritu Santo por la gracia, y participantes de la castidad de Tu cuerpo sacratísimo y del cuerpo, Inmaculado de la Santísima Virgen; perdona Señor, que hayamos sido impuros corporalmente; cuando por la pureza divina y perfectísima de Tu Cuerpo y del cuerpo de tu Madre siempre Virgen, glorificada en lo más alto de los cielos, deberían ser siempre castos todos los cuerpos humanos. Perdona también, nuestro apego a la tierra, nuestra negligencia en la obra de nuestra salvación y el lamentable olvido de nuestra patria celestial, en donde nos esperas y llamas Tu Señor, nuestro Padre y María nuestra Madre. Así sea.
Día décimo quinto - Plegaria ante el trono excelso y glorioso de nuestra Madre del Cielo
Santísima Virgen María, Madre de Dios, Reina del cielo y de la tierra, damos gracias a la Sacratísima y Adorable Trinidad, por los excelentes privilegios con que te ha favorecido, pues creemos firmemente todo lo que la Iglesia Católica enseña acerca de vuestras grandezas, poder, bondad y virtudes.
Creemos: que vuestra Concepción fue inmaculada y que en vos, la maternidad divina se juntó a una inviolable perfecta y perpetua virginidad.
Creemos: que por la plenitud de las gracias que recibisteis y vuestra fidelidad en corresponderías, llegasteis al supremo grado de santidad y fuisteis exaltada sobre todas las criaturas humanas y angélicas.
Creemos: que, por vuestra participación en la redención del mundo, habéis merecido el título de Corredentora del género humano.
Creemos: que, por haber sido asociado, por vuestro divino Hijo, a la dispensación de todas las gracias, habéis llegado a ser la tesorera y la puerta del cielo.
Creemos: en fin: que habiendo sido vos, investida de la realeza universal, sois la Soberana y la Reina de todo lo creado. Nos complacemos en publicar, que sois la omnipotencia suplicante, y que sólo os servís de esta gran potestad para la salvación de las almas y consuelo de los afligidos; yendo siempre en auxilio de los que os invocan, y en veces, anticipándonos a aquellos que os olvidan.
Oh Madre de la divina gracia, refugio de los pecadores y poderosos auxilio de los cristianos, recibid nuestra cordial gratitud por los innumerables favores que habéis alcanzado para la Santa Iglesia y a cada uno de sus hijos.
Os ofrecemos el tributo de nuestro reconocimiento por todos vuestros beneficios. Perdónanos, oh Madre de clemencias; todas nuestras infidelidades en vuestro servicio y en vuestro amor, pues os prometemos, desde ahora, y más que nunca, amaros, honraros e imitaros, con la ayuda de la divina gracia.
Lamentamos de corazón, oh dulce y tierna Madre, todas las ofensas contra vos; todas las profanaciones de vuestras sagradas imágenes, y de la castidad de tus Vírgenes, todas las ingratitudes que han herido vuestro maternal corazón; y todas las infidelidades a la gracia de las almas que están singularmente consagradas a vuestro honor y servicio.
Deseamos, ardientemente, reparar todas las ofensas que os han hecho, uniéndonos a los coros de los ángeles, de los santos y de todos los elegidos que os alaban, bendicen y glorifican en el cielo y en la tierra. Así sea.
Jaculatoria de este día último- Madre nuestra, que estás en los cielos, muéstrate en todo como nuestra Madre, y haz que nos mostremos en todo vuestros dignos y amorosos hijos.
Saludemos a la Hija de Dios Padre, Dios te salve María (..)
Saludemos a la Madre de Dios Hijo, Dios te salve María (..)
Saludemos a la Esposa de Dios Espíritu Santo, Dios te salve María (..)
GOZOS A MARÍA SSANTÍSIMA EN SU ASUNCIÓN.
V. Exaltada ha sido la Santa Madre de Dios.
R. Sobre los coros de los Ángeles a los reinos celestiales.
Oración final
Nosotros siervos tuyos, te rogamos, Señor, que perdones nuestras culpas, y ya que somos incapaces de complacer con nuestros pobres actos, seamos salvos por la intercesión de la Santa Madre de tu Hijo; que con Vos vive y reina en unidad del Espíritu Santo en los siglos de los siglos Amén.
Ave María Purisima.
Sin Pecado concebida.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.