Hijo de María

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Hijo de María Hola, mi nombre es Francisco Ocampo. Desde pequeño, gracias al amor de mi mamita, aprendí a querer mucho a María.

Con esta página quiero compartir ese orgullo Mariano que llevo en el alma, para que juntos sigamos honrando a nuestra Madre Santísima.

08/10/2026
La venerada imagen de Nuestra Señora Virgen María del santísimo rosario, de la parroquia San Juan bautista de la estació...
08/10/2026

La venerada imagen de Nuestra Señora Virgen María del santísimo rosario, de la parroquia San Juan bautista de la estación León-Nicaragua.

Engalanada para la celebración de su día este 7 de Octubre 2026.

“El rosario de María nos proteja noche y día”

“En momentos de aprensión e incertidumbre, el primer y sagrado pensamiento de los católicos siempre ha sido volverse a M...
18/08/2026

“En momentos de aprensión e incertidumbre, el primer y sagrado pensamiento de los católicos siempre ha sido volverse a María y refugiarse en su bondad materna. Y esto demuestra la firmísima esperanza, más bien, la plena confianza, que la Iglesia Católica con toda la razón ha depositado en la Madre de Dios. De hecho, la Virgen Inmaculada, elegida para ser Madre de Dios, y precisamente por eso hecha Corredentora del género humano, goza, junto a su Hijo, de un poder y una gracia tan grande que ninguna criatura, ni humana ni angelical, pudo nunca ni jamás podrá alcanzar uno mayor. Y, como la alegría más agradecida hacia ella es la de ayudar y consolar a todo fiel en particular que invoque su socorro, no puede haber duda de que ella mucho más placerosamente desea acoger, más bien, que exulte en acoger, los votos de toda la Iglesia.”

Papa León XIII
(encíclica Supremi apostolatus officio, del 1 de septiembre de 1883, en el numero 3, sobre el Rosario de Nuestra Señora)

Antiquísima y Venerada imagen de la Santísima Virgen María del templo Parroquial San Nicolás de Tolentino.
La Paz Centro, León-Nicaragua.

Quincenario de preparación de las fiestas de la pascua de la Santísima Virgen María¡Ave María Purísima! Sin pecado conce...
16/08/2026

Quincenario de preparación de las fiestas de la pascua de la Santísima Virgen María

¡Ave María Purísima! Sin pecado concebida.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos libranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición
Jesucristo Redentor nuestro, se propició y ten misericordia de nosotros, perdonándonos nuestras culpas de las que nos arrepentimos sinceramente porque fueron ofensas contra Ti, a quien debemos y queremos amar con todo nuestro corazón. Perdónanos; singularmente, los pecados de impureza en nuestro cuerpo, destinados a ser templo del Espíritu Santo por la gracia, y participantes de la castidad de Tu cuerpo sacratísimo y del cuerpo, Inmaculado de la Santísima Virgen; perdona Señor, que hayamos sido impuros corporalmente; cuando por la pureza divina y perfectísima de Tu Cuerpo y del cuerpo de tu Madre siempre Virgen, glorificada en lo más alto de los cielos, deberían ser siempre castos todos los cuerpos humanos. Perdona también, nuestro apego a la tierra, nuestra negligencia en la obra de nuestra salvación y el lamentable olvido de nuestra patria celestial, en donde nos esperas y llamas Tu Señor, nuestro Padre y María nuestra Madre. Así sea.

Día décimo quinto - Plegaria ante el trono excelso y glorioso de nuestra Madre del Cielo

Santísima Virgen María, Madre de Dios, Reina del cielo y de la tierra, damos gracias a la Sacratísima y Adorable Trinidad, por los excelentes privilegios con que te ha favorecido, pues creemos firmemente todo lo que la Iglesia Católica enseña acerca de vuestras grandezas, poder, bondad y virtudes.

Creemos: que vuestra Concepción fue inmaculada y que en vos, la maternidad divina se juntó a una inviolable perfecta y perpetua virginidad.

Creemos: que por la plenitud de las gracias que recibisteis y vuestra fidelidad en corresponderías, llegasteis al supremo grado de santidad y fuisteis exaltada sobre todas las criaturas humanas y angélicas.

Creemos: que, por vuestra participación en la redención del mundo, habéis merecido el título de Corredentora del género humano.

Creemos: que, por haber sido asociado, por vuestro divino Hijo, a la dispensación de todas las gracias, habéis llegado a ser la tesorera y la puerta del cielo.

Creemos: en fin: que habiendo sido vos, investida de la realeza universal, sois la Soberana y la Reina de todo lo creado. Nos complacemos en publicar, que sois la omnipotencia suplicante, y que sólo os servís de esta gran potestad para la salvación de las almas y consuelo de los afligidos; yendo siempre en auxilio de los que os invocan, y en veces, anticipándonos a aquellos que os olvidan.

Oh Madre de la divina gracia, refugio de los pecadores y poderosos auxilio de los cristianos, recibid nuestra cordial gratitud por los innumerables favores que habéis alcanzado para la Santa Iglesia y a cada uno de sus hijos.

Os ofrecemos el tributo de nuestro reconocimiento por todos vuestros beneficios. Perdónanos, oh Madre de clemencias; todas nuestras infidelidades en vuestro servicio y en vuestro amor, pues os prometemos, desde ahora, y más que nunca, amaros, honraros e imitaros, con la ayuda de la divina gracia.

Lamentamos de corazón, oh dulce y tierna Madre, todas las ofensas contra vos; todas las profanaciones de vuestras sagradas imágenes, y de la castidad de tus Vírgenes, todas las ingratitudes que han herido vuestro maternal corazón; y todas las infidelidades a la gracia de las almas que están singularmente consagradas a vuestro honor y servicio.

Deseamos, ardientemente, reparar todas las ofensas que os han hecho, uniéndonos a los coros de los ángeles, de los santos y de todos los elegidos que os alaban, bendicen y glorifican en el cielo y en la tierra. Así sea.

Jaculatoria de este día último- Madre nuestra, que estás en los cielos, muéstrate en todo como nuestra Madre, y haz que nos mostremos en todo vuestros dignos y amorosos hijos.

Saludemos a la Hija de Dios Padre, Dios te salve María (..)

Saludemos a la Madre de Dios Hijo, Dios te salve María (..)

Saludemos a la Esposa de Dios Espíritu Santo, Dios te salve María (..)

GOZOS A MARÍA SSANTÍSIMA EN SU ASUNCIÓN.

V. Exaltada ha sido la Santa Madre de Dios.
R. Sobre los coros de los Ángeles a los reinos celestiales.

Oración final
Nosotros siervos tuyos, te rogamos, Señor, que perdones nuestras culpas, y ya que somos incapaces de complacer con nuestros pobres actos, seamos salvos por la intercesión de la Santa Madre de tu Hijo; que con Vos vive y reina en unidad del Espíritu Santo en los siglos de los siglos Amén.

Ave María Purisima.
Sin Pecado concebida.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Quincenario de preparación para las fiestas de la pascua de la Santísima Virgen MaríaEn el nombre del Padre y del Hijo y...
15/08/2026

Quincenario de preparación para las fiestas de la pascua de la Santísima Virgen María

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición:

Jesucristo Redentor nuestro, se propició y ten misericordia de nosotros, perdonándonos nuestras culpas de las que nos arrepentimos sinceramente porque fueron ofensas contra Ti, a quien debemos y queremos amar con todo nuestro corazón. Perdónanos; singularmente, los pecados de impureza en nuestro cuerpo, destinados a ser templo del Espíritu Santo por la gracia, y participantes de la castidad de Tu cuerpo sacratísimo y del cuerpo, Inmaculado de la Santísima Virgen; perdona Señor, que hayamos sido impuros corporalmente; cuando por la pureza divina y perfectísima de Tu Cuerpo y del cuerpo de tu Madre siempre Virgen, glorificada en lo más alto de los cielos, deberían ser siempre castos todos los cuerpos humanos. Perdona también, nuestro apego a la tierra, nuestra negligencia en la obra de nuestra salvación y el lamentable olvido de nuestra patria celestial, en donde nos esperas y llamas Tu Señor, nuestro Padre y María nuestra Madre. Así sea.

Dia Catorce

CONSIDERACIÓN
Llegada la Santísima Virgen Nuestra Señora a lo excelso de los cielos, su divino Hijo la sentó a su mano derecha, como estaba profetizado. Asistió la Reina a su mano derecha vestida de oro y rodeada de variadas hermosuras. Y así entronizada, la Trinidad Beatísima la coronó con coronas preciosísimas, el Padre Eterno con corona de potestad, sólo inferior a la de Cristo, más potentísima por su intercesión; el Hijo con corona de sabiduría, con el supremo conocimiento de la divina Esencia y en esta esencia, de canto debe Ella saber para ser nuestra intercesora y abogada; y el Espíritu Santo con corona de caridad, encendiéndola en amor a Dios y a nosotros sus hijos, con grande misericordia para con los pecadores. También le dio la Trinidad Beatísima las aureolas de Reina, de las vírgenes, de los apóstoles, de los mártires y de los doctores; y la corona con aquella corona de doce estrellas, como la vio San Juan en el Apocalipsis, vestida del sol y teniendo por peaña la luna, figurándose así su santidad superior a la de todos los Ángeles y Santos.

Esto considerado, en aquella coronación soberana, escuchemos a nuestra Madre del cielo, repitiendo su cántico cuando fue reconocida por Madre Dios, por su prima Santa Isabel: Mi alma engrandece al Señor y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador; porque miró la pequeñez de su sierva desde hoy me llamarán bienaventurada todas las generaciones. Y eso escuchando demos gracias a Dios por el engrandecimiento de la Reina del Universo. (Pausa).

ORACIÓN

Jesús Señor Nuestro, que nos has amonestado paternalmente, que serán salvados sólo aquellos que perseveren hasta el fin, y que nos serán coronados, sino los que pelearen legitimaste durante toda su vida de milicia sobre la tierra; que para merecernos y obtenernos la corona de gloria en la bienaventuranza eterna, quisiste ser coronado, con ignominia y oprobio, con una corona de punzantes espinas; y que nos diste por abogada e intercesora ante tu trono a la Santísima Virgen, nuestra Madre del cielo, nuestra vida, consuelo y esperanza; por Ella te suplicamos la perseverancia final en el estado de gracia y de justicia del que depende nuestra salvación, y la práctica constante de todas las virtudes. Así sea.

Fruto de la consideración de este día.
No desatender el negocio único necesario de nuestra vida la salvación de nuestra alma, y empeñarnos en salvarnos a todo trance.

Jaculatoria de este día.
Madre nuestra que estás en los cielos, bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios.

Saludemos a la Hija de Dios Padre, Dios te salve María (..)

Saludemos a la Madre de Dios Hijo, Dios te salve María (..)

Saludemos a la Esposa de Dios Espíritu Santo, Dios te salve María (..)

GOZOS A MARÍA SANTÍSIMA EN SU ASUNCIÓN.

V. Exaltada ha sido la Santa Madre de Dios.
R. Sobre los coros de los Ángeles a los reinos celestiales.

Oración final:

Nosotros siervos tuyos, te rogamos, Señor, que perdones nuestras culpas, y ya que somos incapaces de complacer con nuestros pobres actos, seamos salvos por la intercesión de la Santa Madre de tu Hijo; que con Vos vive y reina en unidad del Espíritu Santo en los siglos de los siglos Amén.

Ave María Purisima.
Sin pecado concebida.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Quincenario de preparación para las fiestas de la pascua de la Santísima Virgen MaríaEn el nombre del Padre y del Hijo y...
14/08/2026

Quincenario de preparación para las fiestas de la pascua de la Santísima Virgen María

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición:

Jesucristo Redentor nuestro, se propició y ten misericordia de nosotros, perdonándonos nuestras culpas de las que nos arrepentimos sinceramente porque fueron ofensas contra Ti, a quien debemos y queremos amar con todo nuestro corazón. Perdónanos; singularmente, los pecados de impureza en nuestro cuerpo, destinados a ser templo del Espíritu Santo por la gracia, y participantes de la castidad de Tu cuerpo sacratísimo y del cuerpo, Inmaculado de la Santísima Virgen; perdona Señor, que hayamos sido impuros corporalmente; cuando por la pureza divina y perfectísima de Tu Cuerpo y del cuerpo de tu Madre siempre Virgen, glorificada en lo más alto de los cielos, deberían ser siempre castos todos los cuerpos humanos. Perdona también, nuestro apego a la tierra, nuestra negligencia en la obra de nuestra salvación y el lamentable olvido de nuestra patria celestial, en donde nos esperas y llamas Tu Señor, nuestro Padre y María nuestra Madre. Así sea.

DÍA DECIMOTERCERO
CONSIDERACIÓN
El cuerpo sacratísimo de la Santísima Virgen Nuestra Señora, fue solemnemente sepultado: más durante los tres días que estuvo en el sepulcro lo conservó Dios incorrupto; siendo tres las causas de este privilegio; la primera y principalísima, en premio de su pureza virginal perfectísima, conservada milagrosamente en su divina maternidad; la segunda en galardón de la plena santidad de su alma, que hizo de su cuerpo un limpísimo y perpetuo tabernáculo del Espíritu Santo; y la tercera, porque así convenía a la honra de Jesús Nuestro Señor, cuya carne, por haber sido tomada de la carne de María, era como una misma cosa con la de su Madre.

El cuerpo virginal de Nuestra Señora, resucitó al tercer día, por la virtud de la omnipotencia de su Hijo que no quiso que su Madre esperara la resurrección general; para que así como el cuerpo y el alma de María estuvieron unidos en la santidad, lo estuvieran desde luego, en la bienaventuranza y en la glorificación. Por lo que apenas resucito, fue subiendo, como en la Ascensión del Señor, y penetró todos los cielos hasta el cielo empíreo, y fue recibida por su divino Hijo que la puso en lo excelso de la Jerusalén celestial, sobre todos los ángeles.
Esto considerado, gocémonos en la glorificación incomparable de nuestra Madre del cielo, y aspiremos ardiente y constantemente a unirnos con ella. (Pausa).

Oración del día décimo tercero.

Jesús Señor nuestro, que todas tus predilecciones fueron para la castidad virginal de Tu purísima Madre, de San José, del Bautista y Evangelista Juan; que los premias en el cielo con su aureola de singular belleza; y que nos has enseñado por San Pablo, que los cuerpos castos de almas castas en gracia y justicia, son templos vivos del Espíritu Santo; y por tus propias palabras, que son morada de la Augusta Trinidad; como lo fue, plena y perpetuamente, María Santísima, nuestra Madre del cielo; por Ella te rogamos que seamos siempre castos en nuestras obras, palabras, pensamientos y afectos, y libres de las feas manchas de la se*******ad y del impudor. Así sea.

Fruto- Apreciar soberanamente la castidad corporal y el estado de gracia en nuestra alma, como los bienes mejores de nuestra existencia.

Jaculatoria- Madre nuestra que estás en los cielos líbranos de nuestras culpas y haznos humildes y castos

Saludemos a la Hija de Dios Padre, Dios te salve María (..)

Saludemos a la Madre de Dios Hijo, Dios te salve María (..)

Saludemos a la Esposa de Dios Espíritu Santo, Dios te salve María (..)

GOZOS A MARÍA SANTÍSIMA EN SU ASUNCIÓN.

V. Exaltada ha sido la Santa Madre de Dios.
R. Sobre los coros de los Ángeles a los reinos celestiales.

Oración final:

Nosotros siervos tuyos, te rogamos, Señor, que perdones nuestras culpas, y ya que somos incapaces de complacer con nuestros pobres actos, seamos salvos por la intercesión de la Santa Madre de tu Hijo; que con Vos vive y reina en unidad del Espíritu Santo en los siglos de los siglos Amén.

Ave María Purisima.
Sin pecado concebida.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Quincenario de preparación para las fiestas de la pascua de la Santísima Virgen María.En el nombre del Padre y del Hijo ...
13/08/2026

Quincenario de preparación para las fiestas de la pascua de la Santísima Virgen María.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.

ACTO DE CONTRICIÓN DIARIAMENTE: Jesucristo Redentor nuestro, se propicio y ten misericordia de nosotros, perdonándonos nuestras culpas de las que nos arrepentimos sinceramente porque fueron ofensas contra Ti, a quien debemos y queremos amar con todo nuestro corazón. Perdónanos; singularmente, los pecados de impureza en nuestro cuerpo, destinados a ser templo del Espíritu Santo por la gracia, y participantes de la castidad de Tu cuerpo sacratísimo y del cuerpo, Inmaculado de la Santísima Virgen; perdona Señor, que hayamos sido impuros corporalmente; cuando por la pureza divina y perfectísima de Tu Cuerpo y del cuerpo de tu Madre siempre Virgen, glorificada en lo más alto de los cielos, deberían ser siempre castos todos los cuerpos humanos. Perdona también, nuestro apego a la tierra, nuestra negligencia en la obra de nuestra salvación y el lamentable olvido de nuestra patria celestial, en donde nos esperas y llamas Tu Señor, nuestro Padre y María nuestra Madre. Así sea.

DÍA DUODÉCIMO
CONSIDERACIÓN
En expirando la Santísima Virgen Nuestra Señora, suelta ya su alma de las ataduras del cuerpo, en un solo instante voló al cielo y fue glorificada; máspodemos pensar, para nuestra contemplación, que su alma subía lenta y majestuosamente, llevada no por los ángeles, sino por su divino Hijo, en susbrazos, pagándole así los regalos y cariños que él había recibido en el regazo materno; por que las jerarquías celestiales decían: ¿Quién es ésta que sube del desierto llena de delicias recostada sobre su amado?; y así entró en el cielo el alma Inmaculada de la Llena de Gracias, con alegría inefable de toda la corte celestial y el gozo supremo de la Beatísima Trinidad. También consideremos, la gloria esencial correspondiente a la Santísima Virgen; pues si a todos los justo dijo Nuestro Señor, que se les daría una medida bien llena y colmada, a la Santa Madre de Dios se la dio una medida sin medida, de gloria y bienaventuranza, cual convenía a la que fue buena sin mezcla de mal,llena de virtudes, con plenitud de méritos por sus buenas obras, grandes sufrimientos y ardentísimos deseos de ser siempre mejor y óptima en todo.

Esto considerado, esforcémonos en llenar nuestra medida con buenas obras. y temamos llenar la medida de la justicia divina con nuestras reincidencias en el pecado.(Pausa).

ORACIÓN
Jesús Señor nuestro, justo remunerador, que así como no dejaras sin premio ni un vaso de agua fría dado en Tu nombre, no dejaras sin castigo ni un solo pensamiento vano e inútil; que nos exhortas encarecido, que no atesoremos en la tierra, en donde el tesoro puede perderse y se pierde al borde del sepulcro, sino para el cielo riquezas de buenas obras poseídas eternamente y que tanto Te gozaste en premiar a Tu Madre Santísima sus obras excelentísimas, sus virtudes y sufrimientos; te rogamos Señor, Tu auxilio, para que no perdamos nuestro tiempo sin hacer obras buenas o hechas en estado de pecado mortal, y para enriquecernos para la vida eterna siguiendo el consejo de San Pablo: mientras tengamos tiempo hagamos el bien en todo. Así sea.

Fruto-Reconocer que es muy lamentable el estar en pecado mortal, en la
imposibilidad de adquirir méritos para la eternidad; por lo que en la Sagrada
Escritura, se llama infeliz pecador, niño de cien años.

Jaculatoria-Madre Nuestra que estás en los cielos, haznos mansos, humildes y sufridos para poseer la tierra prometida de la bienaventuranza.

PARA TODOS LOS DÍAS
Saludemos con las tres AVEMARIAS a la hija de Dios Padre Madre de Dios Hijo y Esposa de Dios Espíritu Santo.

V. Exaltada ha sido la Santa Madre de Dios.
R. Sobre los coros de los Ángeles a los reinos celestiales.

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS
Nosotros siervos tuyos, te rogamos, Señor, que perdones nuestras culpas, y ya que somos incapaces de complacer con nuestros pobres actos, seamos salvos por la intercesión de la Santa Madre de tu Hijo; que con Vos vive y reina en unidad del Espíritu Santo en los siglos de los siglos Amén.

Quincenario de preparación para las fiestas de la pascua de Santísima Virgen MaríaEn el nombre del Padre y del Hijo y de...
12/08/2026

Quincenario de preparación para las fiestas de la pascua de Santísima Virgen María

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición
Jesucristo Redentor nuestro, se propició y ten misericordia de nosotros, perdonándonos nuestras culpas de las que nos arrepentimos sinceramente porque fueron ofensas contra Ti, a quien debemos y queremos amar con todo nuestro corazón. Perdónanos; singularmente, los pecados de impureza en nuestro cuerpo, destinados a ser templo del Espíritu Santo por la gracia, y participantes de la castidad de Tu cuerpo sacratísimo y del cuerpo, Inmaculado de la Santísima Virgen; perdona Señor, que hayamos sido impuros corporalmente; cuando por la pureza divina y perfectísima de Tu Cuerpo y del cuerpo de tu Madre siempre Virgen, glorificada en lo más alto de los cielos, deberían ser siempre castos todos los cuerpos humanos. Perdona también, nuestro apego a la tierra, nuestra negligencia en la obra de nuestra salvación y el lamentable olvido de nuestra patria celestial, en donde nos esperas y llamas Tu Señor, nuestro Padre y María nuestra Madre. Así sea.

DÍA UNDÉCIMO
CONSIDERACIÓN
Llegado el tiempo para el Tránsito de la Santísima Virgen Nuestra Señora, su Hijo le envió al Arcángel Gabriel para que le diese la feliz nueva, el cual la saludo como en la Anunciación: Dios te salve llena de gracia y Bendita entre las mujeres. Al propio tiempo los apóstoles que estaban dispersos por toda la tierra se congregaron, milagrosamente, en Jerusalén, presentes al Tránsito de Nuestra Señora a la que decían: Oh dulcísima Madre, huérfanos quedamos pues vos os vais, más teniendo cierta vuestra ayuda desde el cielo viviremos seguros en esta vida.

Llegada la hora precisa, Cristo Nuestro Señor bajó del cielo a estar cerca de su Madre, junto con una multitud de espíritus celestiales, y con amor muy tierno la diría: «Levántate amada mía, paloma mía, hermosa mía y ven, porque ya pasó el invierno de la vida terrenal y es llegado el À n de tus trabajos». Y la Santísima Virgen al oír estas tiernas palabras, exclamaría: en tus manos Señor encomiendo mi espíritu, y diciendo esto expiró.

Esto considerado, gocémonos como buenos hijos del dulce Tránsito de nuestra Madre del cielo, acompañada de Jesús y los ángeles; y a imitación de los santos Apóstoles digámosle, que somos sus huérfanos que contamos con su maternal protección y la que más necesitamos a la hora de nuestra muerte.

Oración del día undécimo
Jesús Señor nuestro, que en el huerto de Getsemaní agonizaste con terrible acción, tristeza, temor y tedio y que al morir sentiste toda la angustia de esta hora tremenda; y que nos enseñaste por los Maestros de espíritu, que en la muerte son muy rudos los acometimientos de los demonios, librando la batalla decisiva contra nuestra salvación; tenes compasión Señor de nosotros, dándonos una buena muerte, como efecto de una buena vida, en Tu compañía y la de Tu Santísima Madre, de los ángeles y de los santos. Así sea.

Fruto- La preparación para una buena muerte con una buena vida, conforme a la sentencia, cual sea nuestra vida así será el juicio de ella, evitando cuidadosamente los pecados de injusticia contra el prójimo, que, si no se han reparado, dificultan mucho la salvación.

Jaculatoria- Madre nuestra que estás en los cielos, haznos misericordiosos para alcanzar misericordia

Saludemos a la Hija de Dios Padre, Dios te salve María (..)

Saludemos a la Madre de Dios Hijo, Dios te salve María (..)

Saludemos a la Esposa de Dios Espíritu Santo, Dios te salve María (..)

GOZOS A MARÍA SANTÍSIMA EN SU ASUNCIÓN.

V. Exaltada ha sido la Santa Madre de Dios.
R. Sobre los coros de los Ángeles a los reinos celestiales.

Oración final
Nosotros siervos tuyos, te rogamos, Señor, que perdones nuestras culpas, y ya que somos incapaces de complacer con nuestros pobres actos, seamos salvos por la intercesión de la Santa Madre de tu Hijo; que con Vos vive y reina en unidad del Espíritu Santo en los siglos de los siglos Amén.

Ave María Purisima.
Sin pecado concebida.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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