16/08/2026
Con profunda alegría compartimos algunos momentos de la celebración de nuestra Fiesta Patronal, vivida ayer, 15 de agosto, en la Solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María.
Reunidos en torno al altar, dimos gracias a Dios por el don de nuestro patrono, San Maximiliano María Kolbe, cuya vida continúa recordándonos que el Evangelio alcanza su expresión más hermosa cuando el amor se convierte en entrega.
Nuestra celebración tuvo también un significado especial al contemplar a la Santísima Virgen María elevada a la gloria del cielo, aquella Inmaculada a quien san Maximiliano amó con corazón filial y a cuyo servicio consagró enteramente su vida.
La Santa Eucaristía Solemne fue presidida por Mons. Mauricio Pérez, Administrador Diocesano, y durante ella vivimos con particular gozo la celebración del Sacramento de la Confirmación, acompañando a quienes recibieron la plenitud del don del Espíritu Santo.
Agradecemos a los Sacerdotes que nos acompañaron durante la celebración, a todas las familias, servidores, comunidades, ministerios y fieles que participaron y colaboraron durante estos días de fiesta. Cada esfuerzo, muchas veces silencioso, hizo posible que nuestra celebración patronal fuera verdaderamente una fiesta de fe y de comunión.
Que lo vivido no termine con nuestras fiestas. Que permanezca en nosotros el deseo de seguir a Cristo con mayor fidelidad y de aprender, como nuestro santo patrono, que ante el egoísmo, la indiferencia y el sufrimiento siempre existe un camino más grande:
«Solo el amor crea».
San Maximiliano María Kolbe, ruega por nosotros.
Santísima Virgen María, asunta al cielo, ruega por nosotros.