25/08/2026
El momento es ahora.
Esta es la generación que estamos preparando hoy para confiarles mañana el legado del Evangelio. No se trata de contarles una simple historia, sino de sembrar en sus corazones una verdad transformadora: existe un Dios que los ama, los llama y tiene un propósito para sus vidas.
Nuestro llamado es invertir en ellos con fe, gracia y un amor inagotable. Debemos acompañarlos, escucharlos, guiarlos y, sobre todo, demostrarles con nuestro propio ejemplo que seguir a Cristo es el mejor camino.