12/02/2025
Renacer en el Agua y el Espíritu: Bienvenidos a la Familia de la Fe
Hoy celebramos con gozo el nuevo nacimiento de aquellos que, a través del agua y del Espíritu, han sido añadidos al cuerpo de Cristo. Este es un momento de gracia, un paso de fe que transforma corazones y abre las puertas a una vida en comunión con Dios.
Jesús mismo nos enseñó: "De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios" (Juan 3:5). En este renacer, el pasado queda atrás, las cadenas del pecado son rotas, y una nueva vida comienza bajo la luz de la verdad y el amor divino.
A nuestros nuevos hermanos y hermanas en la fe, les damos la más cálida bienvenida. Hoy, el cielo se regocija junto con nosotros, porque han sido injertados en la vid verdadera, unidos a Cristo y a su cuerpo, que es la Iglesia. Ya no caminan solos, sino con una familia espiritual que los acompaña en este peregrinaje de fe.
Que el Espíritu Santo los fortalezca, que la gracia de Dios los sostenga, y que su amor sea el faro que guíe cada paso. Bienvenidos, hermanos, a la gran familia de la fe. ¡Que su vida en Cristo sea fructífera y llena de bendición!