24/05/2026
“Confiad siempre en Jesús Sacramentado y María Auxiliadora y veréis lo que son milagros” - San Juan Bosco
Cada 24 de Mayo la Iglesia celebra la fiesta de María Auxiliadora, conocida también como María "Auxilio de los Cristianos". Se trata de una de las advocaciones marianas más populares, que si bien es antiquísima y está anclada en importantes acontecimientos históricos, su devoción experimentó un nuevo y enorme florecimiento gracias al impulso de San Juan Bosco, quien la colocó en el centro de su gran obra.
Sin embargo, desde los primeros siglos los cristianos la han invocado en momentos de gran dificultad; en el siglo XVI, el Papa San Pío V, gran devoto de la Virgen, después de la victoria cristiana sobre los ejércitos musulmanes en la batalla de Lepanto, ordenó que se incluya en el corpus de las letanías marianas la invocación a “María, Auxilio de los cristianos”.
Más de dos siglos después, en tiempos de Napoleón, el Papa Pío VII, fue apresado por órdenes del “emperador” francés. El Pontífice pidió el auxilio de María para superar la terrible situación que se había suscitado, prometiéndose que, una vez recuperada su libertad, decretaría una nueva fiesta mariana para la Iglesia Católica.
Una vez producida la caída de Napoleón, el Santo Padre retorna triunfante a la sede pontificia el 24 de mayo de 1814 y decreta que, a partir de entonces, esa fecha sea destinada para celebrar la fiesta de María Auxiliadora.
Un año después de aquellos turbulentos acontecimientos, nacía Juan Bosco, a quien la Virgen se le aparecería en sueños años más tarde, para pedirle que construyera un templo en su honor, usando el título de “Auxiliadora”.
Fue en esta confianza ciega en María Auxiliadora como en 1863 Don Bosco comenzó la construcción de la iglesia en Turín. Sólo contaba con unas monedas, que fue la primera paga que le dio al constructor. Pero fueron tantos y tan grandes los milagros que María Auxiliadora empezó a conceder a sus devotos, que en sólo cuatro años estuvo terminada la gran Basílica. El Santo solía decir: “Cada ladrillo de este templo corresponde a un milagro de la Santísima Virgen”.
Desde aquel santuario empezó a extenderse por el mundo la devoción a la Madre de Dios bajo el título de Auxiliadora, y son tantos los favores que Nuestra Señora concede a quienes la invocan con ese título, que ésta devoción ha llegado a ser una de las más populares.
San Juan Bosco decía: "Propagad la devoción a María Auxiliadora y veréis lo que son milagros" y recomendaba repetir muchas veces esta pequeña oración: "María Auxiliadora, rogad por nosotros". El decía que los que dicen muchas veces esta jaculatoria consiguen grandes favores del cielo.
¡Viva la Virgen María Auxiliadora! 🥳❤️
¡Santísima Virgen María Auxiliadora, ruega por nosotros!