18/02/2026
La imposición de la ceniza es un gesto antiguo que simboliza humildad, arrepentimiento y conversión. Durante la celebración, el sacerdote pronuncia una de estas frases: "Recuerda que eres polvo y al polvo volverás" o "Conviértete y cree en el Evangelio".
La ceniza recuerda la fragilidad de la vida y la necesidad de volver a lo esencial. No es un castigo ni un gesto triste sin sentido: es el inicio consciente de un tiempo de revisión interior, comprometidos a seguir a Jesús y renovarnos nuevamente.