31/03/2018
“Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; y que apareció a Cefas, y después a los doce.” (1 Corintios 15:3-5 RVR 1960). En el versículo uno de este pasaje el Apóstol Pablo lo denomina “buenas noticias” (evangelio). Hay muchas cosas que podemos imaginar que serían buenas noticias para nosotros: “obtener un ascenso”, “recibir un incremento salarial”, “aprobaron la compra de una casa”, el cáncer ha desaparecido”. Pero nada se compara con las buenas noticias anunciadas aquí. Debido a los eventos que celebramos en esta época del año tenemos las buenas noticias de la muerte de Jesús para el perdón de los pecados y Su resurrección de entre los mu***os, lo cual es la promesa de una nueva vida. Las implicaciones de esta buena noticia son impresionantes. Ya que Cristo llevó nuestros pecados en Sí mismo sobre la cruz, aquellos que han puesto su fe en Él jamás podrán ser acusados de ningún pecado que los pueda mantener lejos de la presencia de Dios; y debido a Su victoria sobre la muerte jamás dejarán de vivir con Dios. Ahora, ¡eso sí es buenas noticias!
Rev. J. Dean Hebron