05/10/2026
ORACIÓN DE LA NOCHE
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor mío y Dios mío, al terminar este domingo me postro ante tu divina Majestad. Te doy gracias por el Santo Sacrificio de la Misa, por la Sagrada Eucaristía y por todas las gracias que has derramado sobre mi alma. Reconozco que has sido infinitamente paciente conmigo y que, a pesar de mis miserias, continúas llamándome a la conversión.
Examino ahora mi conciencia delante de Ti. ¿He producido hoy frutos dignos de la gracia que he recibido? ¿He santificado verdaderamente este domingo? ¿He participado con devoción en la Santa Misa? ¿He sido caritativo, paciente y humilde? ¿He cometido algún pecado deliberado? ¿He desperdiciado las gracias que me has concedido? Señor, ilumina mi conciencia y hazme reconocer sinceramente mis faltas.
Me pesa, Dios mío, haberte ofendido, porque eres infinitamente bueno y digno de ser amado sobre todas las cosas. Perdóname por las veces que he sido como el viñador ingrato que rechaza los dones de su Señor. Por los méritos de Jesucristo, ten misericordia de mí. Dame verdadera contrición y propósito firme de enmienda, para que mañana pueda trabajar con mayor fidelidad en la santificación de mi alma.
Santísima Virgen María, refugio de los pecadores, recibe bajo tu protección mi alma esta noche. Ruega por mí para que no pierda jamás la gracia de Dios. San José, ruega por mí; Ángel de mi guarda, vela sobre mí durante el sueño; Santos del cielo, interceded por mi perseverancia final. Si esta noche fuese la última de mi vida, concédeme morir reconciliado con Dios y bajo la protección de María Santísima.
En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu. Bendice a quienes amo, socorre a los necesitados y concede el descanso eterno a los fieles difuntos. Conserva mi alma de todo peligro y, si mañana me concedes despertar, haz que comience nuevamente mi trabajo espiritual con mayor fervor. Que nunca deje de producir frutos para tu gloria. Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío; Dulce Corazón de María, sed la salvación del alma mía.
Amén.