Devotos de San Antonio de Padua. El Viejo, Chinandega.

Devotos de San Antonio de Padua. El Viejo, Chinandega. Bienvenidos a la Página Oficial de San Antonio de Padua, Mayordomo Marvin Mendoza. Viva San Antonio de Padua!!

NOVENA A SAN ANTONIO DE PADUA📿🙏DÍA SEXTO.En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.R. Amén.V. Dios mío, v...
09/06/2026

NOVENA A SAN ANTONIO DE PADUA📿🙏
DÍA SEXTO.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
R. Amén.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Gloria al Padre...
R. Como era en el principio...

Oración inicial

Concédenos, Dios todopoderoso, que al celebrar la memoria de tu siervo san Antonio, aprovechemos sus admirables enseñanzas e imitemos el ardor de su caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

De la vida de San Antonio

A finales de 1227, Antonio regresó a Italia donde continuó incansable su tarea apostólica. Poco después, fue elegido ministro provincial del norte de Italia, y como tal estaba obligado a visitar, exhortar y corregir a sus frailes. Las fuentes alaban la figura de Antonio como servidor y ministro de sus hermanos, subrayando su ejemplaridad, su clemencia y benignidad, su capacidad de conmover los corazones de los tibios y negligentes, su defensa y protección del buen nombre de sus frailes, su buen humor en la convivencia, etc. Antonio dejó el oficio de ministro provincial en mayo de 1230, cuando se celebró el capítulo general en Asís con motivo del traslado de los restos mortales de san Francisco a la basílica que se le había construido. Por aquel tiempo se estableció la sincera y profunda amistad entre san Antonio y Tomás Gallo, famoso teólogo y comentador de los escritos del Pseudo-Dionisio, canónigo regular de San Agustín, abad del monasterio de San Andrés de Vercelli, en el que San Antonio moró algún tiempo; para ambos debió de resultar fructuoso el trato mutuo.

De los sermones de San Antonio

Lo entregó uno de sus discípulos: ¿Qué me queréis dar y yo os lo entregaré? ¡Horror! Por una insignificancia es vendido aquel que no tiene precio. ¡De espanto! Dios traicionado, vendido por unas monedas. ¿Qué me queréis dar? ¡Oh Judas! Te atreves a vender al Señor, al Hijo de Dios, como si fuese un vil esclavo, un perro mu**to; ni siquiera pides lo que tú quisieras, sino lo que quieran darte los compradores. ¿Qué me queréis dar? ¿Qué te van a dar ellos? Si te diesen Jerusalén, Galilea o Samaría ¿podrían con eso pagar lo que vale Jesús? Si te pudiesen dar el cielo, los ángeles, la tierra y los hombres, el mar y todo cuanto contiene ¿podrían comprar al Hijo de Dios, en quien están ocultos todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia? Cierto que no.

Roguemos, pues, hermanos carísimos, y supliquemos humildemente a la misericordia de Jesucristo, que venga a ponerse en medio de nosotros, nos conceda la paz, nos absuelva de los pecados, quite de nuestro corazón toda duda y nos infunda la fe en su pasión y resurrección, para que con los Apóstoles y con los fieles de la Iglesia merezcamos recibir la vida eterna. Ayúdenos aquél que es bendito, laudable y glorioso por los siglos de los siglos. Que toda alma fiel diga: Amén, Aleluya.

Antífona: Por su fidelidad se acreditó de profeta, y se manifestó fiel en su predicación. Todos se maravillaron de la sabiduría de sus palabras y glorificaron a Dios.

De los milagros de San Antonio

Vivía en el castillo de Montañana una mujer, cuyo nombre era Guina, que tenía ya dos años imposibilitados el hombro y la mano derecha, de manera que no podía echarse absolutamente nada a la espalda, ni tampoco llevarse la mano a la boca. Acercóse cierto día una primera y una segunda vez al sepulcro del bienaventurado Antonio, y, como no sintiera el más mínimo alivio en el hombro ni en el brazo, se llegó al fraile que estaba ocupado en confesar. Hecha la confesión, acercóse una tercera vez al arca, y se postró en oración. Mientras oraba, viose asaltada improvisamente de un agudo dolor en el hombro, y el hueso de la espalda retornó a su lugar, crujiendo como cuando se cascan nueces. Se alzó entonces la mujer, y al punto agitó el brazo, y, a la vista de todos, volvió libre a su casa.

Plegaria

Recuerda, Señor, que tu misericordia y tu ternura son eternas. Con la confianza que nos da el sabernos hijos tuyos e invocando la intercesión de tu siervo san Antonio, al que atiendes con largueza, te presentamos nuestras peticiones: ...... ...... ......

Oración final

Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de san Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana, para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor. AMÉN Y AMÉN

Santa María de Hato El Viejo Chinandega, Página Oficial

09/06/2026

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⚜️ Caminamos en este 2026 a nuestros 50 Aniversario de Celebración ⚜️

1976-2026

📷 Fotografía de archivo || Agosto año sin especificar.

¡Viva San Roque Mestizo!🙏🥳

NOVENA A SAN ANTONIO DE PADUA DÍA QUINTO V. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.R. Amén.V. Dios mío...
08/06/2026

NOVENA A SAN ANTONIO DE PADUA
DÍA QUINTO

V. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
R. Amén.

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.

V. Gloria al Padre...
R. Como era en el principio...

Oración inicial

Señor, tú que hiciste crecer a la Iglesia mediante el celo y los trabajos apostólicos de san Antonio, haz que, por su intercesión, recibamos siempre nuevos estímulos para crecer en la fe y en las buenas obras. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

De la vida de San Antonio

Además de predicador, san Antonio fue el primer "lector" o maestro de teología de la Orden, que comenzó su docencia en Bolonia, entre 1223 y 1224, con la aprobación expresa de san Francisco. Luego, desde el otoño de 1224 hasta finales de 1227, estuvo en el sur de Francia, dedicado a una multiforme actividad apostólica: la labor contra los herejes albigenses y los daños que habían causado en el pueblo, la enseñanza como maestro de teología en Montpellier, ciudadela de la ortodoxia católica, donde se formaban los dominicos y los franciscanos para predicar a los albigenses de la región. En el capítulo celebrado en Arlés, mientras Antonio predicaba, san Francisco, que aún vivía, se apareció estigmatizado. Por el año 1225, Antonio estuvo predicando en Toulouse, fortaleza de los albigenses, y, como maestro de teología, enseñando a sus hermanos de hábito. Según una tradición, aquí sucedió el famoso milagro del mulo, que se arrodilló ante la Eucaristía. Sin dejar de predicar y enseñar, ejerció también cargos de autoridad.

De los sermones de San Antonio

Le pusieron por nombre Jesús. Nombre deleitable, nombre que conforta al pecador y da dichosa esperanza. Júbilo en el corazón, melodía en el oído, miel en la boca. De este nombre dice la Esposa, transportada de gozo, en el Cantar de los Cantares: Oleo derramado es tu nombre. Nota que el óleo hace cinco cosas. Sobrenada en todo líquido, ablanda las cosas duras, endulza las ásperas, ilumina las oscuras, sacia los cuerpos. Así este nombre de Jesús sobresale entre todos los nombres y ángeles, porque al nombre de Jesús doblan las rodillas todas las cosas. Si le predicas a Él, ablanda los duros corazones; si le invocas, endulza las ásperas tentaciones; si en Él piensas, ilumina el corazón; si lo lees, sacia el alma.

Nosotros, pues, que del nombre de Cristo nos llamamos cristianos, unánimemente y con devoto corazón roguemos al mismo Jesucristo, Hijo de Dios, y pidámosle insistentemente nos conceda llegar con espíritu contrito a la confesión y merezcamos recibir el perdón de nuestras iniquidades. Así renovados y purificados, merezcamos disfrutar del gozo de su santa resurrección y hallarnos en la gloria de la bienaventuranza eterna. Ayúdenos Él mismo, a quien es debida toda honra y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona: El Señor hizo milagros en mi favor, y me escuchó cuando lo invoqué. Alabaré al Señor con mi corazón y con mis obras; daré gracias al que me enseñó.

De los milagros de San Antonio

Había en Codigoro una niña llamada Samaritana, a la que un día, habiendo ido con otras niñas al campo de su padre a coger legumbres, súbitamente se le contrajeron las rodillas. Ya no fue capaz de regresar, y fueron sus acompañantes las que la llevaron a la casa paterna. Y así, arreciando la enfermedad, desde hacía tres años caminaba arrastrándose con las manos y con las nalgas por el suelo. Cierto día, tras hacer la confesión, acudió la niña junto con su madre al sepulcro del bienaventurado Antonio para orar, y, recuperada enseguida su antigua salud, se apresuró a volver a casa por su propio pie. Llegó esto a oídos de la gente de Codigoro, que salieron al punto a su encuentro, mientras repicaban las campanas, y veneraron en ella la grandeza del Señor.

Plegaria

Recuerda, Señor, que tu misericordia y tu ternura son eternas. Con la confianza que nos da el sabernos hijos tuyos e invocando la intercesión de tu siervo san Antonio, al que atiendes con largueza, te presentamos nuestras peticiones: ...... ...... ......

Oración final

Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de san Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana, para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.

Padre Nuestro Ave María y Gloria

Novena a San Antonio de Padua.Día Cuarto V. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.R. Amén.V. Dios mío...
07/06/2026

Novena a San Antonio de Padua.
Día Cuarto

V. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
R. Amén.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Gloria al Padre...
R. Como era en el principio...

Oración inicial
Te pedimos, Dios Padre todopoderoso, por intercesión de tu amigo san Antonio, que derrames sobre nosotros la fuerza del Espíritu Santo, para que, como él, podamos cumplir fielmente tu voluntad y demos testimonio de ti con nuestras obras. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

De la vida de San Antonio
El 24 de septiembre de 1222, acudieron a Forlí multitud de frailes, entre ellos Antonio, con motivo de la administración de órdenes sagradas. Era costumbre que antes de tal celebración se dirigiera una exhortación a los ordenandos. Pero resultó que ninguno de los presentes, ni siquiera los dominicos, se encontraba dispuesto para ello. En tal situación el superior franciscano ordenó a Antonio que dijera dos palabras de edificación, y el santo, sin pretenderlo, puso de manifiesto su gran cultura bíblico-teológica, así como su profunda espiritualidad, para asombro y alegría de los asistentes. Se enteró de lo sucedido el Provincial, que de inmediato confirió a Antonio el oficio de la predicación. A partir de octubre de 1222, Antonio se consagró a la predicación, recorriendo pueblos y ciudades, dirigiendo la palabra a sus propios hermanos de hábito, a grupos de estudiantes, a confraternidades, a entidades canonicales o monásticas, e incluso a la curia pontificia. A su predicación moral y penitencial, asoció la acción pacificadora, la enseñanza de la S. Escritura a sus hermanos, el enfrentamiento con los herejes, etc.

De los sermones de San Antonio
Refúgiate en la Virgen María, oh pecador, porque es ella la ciudad de refugio. En efecto, como se dice en el libro de los Números, en otro tiempo el Señor mandó: Elegiréis ciudades que sean para vosotros ciudades de refugio, donde pueda refugiarse el homicida que hubiere mu**to a alguno sin querer. Así ahora la misericordia del Señor ha puesto como refugio de misericordia el nombre de María hasta para los homicidas voluntarios. Torre fortísima es el nombre de la Señora. En ella se refugiará el pecador y se salvará. Nombre dulce, nombre que conforta al pecador, nombre de dichosa esperanza. Señora, tu nombre está en el deseo de mi alma. El nombre de la Virgen era María, dice san Lucas. Es tu nombre perfume que se difunde. El nombre de María es júbilo en el corazón, miel en la boca, melodía en el oído. Noblemente, pues, en alabanza de la Virgen Santísima se dice: Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que mamaste.
Por eso, te pedimos, Señora nuestra, esperanza nuestra, que Tú, Estrella del mar, irradies luz a nosotros, sacudidos por la tempestad de este mar, nos encamines al puerto, y protejas nuestra muerte con la tutela de tu presencia, a fin de que merezcamos salir seguros de la cárcel y lleguemos alegres al gozo interminable. Ayúdenos Aquel a quien llevaste en tu vientre bendito y amamantaste en tus pechos sacratísimos. A Él sea dada honra y gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona: El Señor puso a Antonio como lumbrera y lo exaltó en medio de su pueblo. La lengua del justo es plata probada. Sus labios apacientan a muchos.

De los milagros de San Antonio
Un hombre de Porcilia (barriada de Padua), Escoto por nombre, que tenía los pies empodrecidos y tumefactos a causa de una podagra nudosa, acudió, llevado por un hombre a sus espaldas, al convento de los frailes. Tras confesarse y recibir la penitencia, sin pérdida de tiempo se hizo llevar, devoto, ante el arca de san Antonio. Habiendo permanecido allí brevemente, al momento retornó ya sano tan velozmente al fraile confesor, que éste, en extremo admirado por la brevedad del tiempo transcurrido, hizo que el que había curado se paseara por el claustro. Finalmente, ante los ojos de todos, el que llegó transportado a las espaldas, se fue por su propio pie, dando gracias a Dios y al bienaventurado Antonio.

Plegaria
Recuerda, Señor, que tu misericordia y tu ternura son eternas. Con la confianza que nos da el sabernos hijos tuyos e invocando la intercesión de tu siervo san Antonio, al que atiendes con largueza, te presentamos nuestras peticiones: ...... ...... ......

Oración final
Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de san Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana, para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.

NOVENA A SAN ANTONIO DE PADUA.Día Primero."DE LA VIDA DE SAN ANTONIO"Antonio, nombre que tomaría al vestir el hábito fra...
06/06/2026

NOVENA A SAN ANTONIO DE PADUA.
Día Primero.

"DE LA VIDA DE SAN ANTONIO"

Antonio, nombre que tomaría al vestir el hábito franciscano, nació de familia distinguida en Lisboa hacia 1195 y en el bautismo recibió el nombre de Fernando. A la edad de 15 años sufrió una fuerte crisis de pubertad, lo que le movió a vestir el hábito de los Canónigos Regulares de San Agustín en el monasterio de San Vicente de Fora, situado a las afueras de Lisboa. Un par de años después, para librarse de las visitas de familiares y amigos, que le impedían concentrarse en su vida espiritual, pidió y obtuvo de los superiores el traslado al monasterio de Santa Cruz de Coimbra, que era entonces el centro más famoso de cultura sagrada en el reino lusitano. Allí pasó años decisivos para su formación intelectual al disfrutar de grandes maestros y de una rica biblioteca. A principios de 1220 recibió la ordenación sacerdotal, y algo antes conoció a los franciscanos que se dirigían a Marruecos para predicar a los musulmanes la fe de Cristo. Desde el principio la Providencia fue guiando los pasos de Antonio, que fue dócil al soplo del Espíritu.

NOVENA A SAN ANTONIO DE PADUADÍA SEGUNDOV/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.R/. Amén.V/. Dios m...
05/06/2026

NOVENA A SAN ANTONIO DE PADUA

DÍA SEGUNDO

V/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
R/. Amén.

V/. Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. Señor, date prisa en socorrerme.

V/. Gloria al Padre...
R/. Como era en el principio...

ORACIÓN INICIAL

Te pedimos, Señor, confiados en la intercesión de tu siervo Antonio, que tu Espíritu nos penetre con su fuerza, para que nuestro pensar te sea grato y nuestro obrar concuerde con tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

DE LA VIDA DE SAN ANTONIO

El 16 de enero de 1220 fueron martirizados en Marrakech los franciscanos que habían pasado por Coimbra, san Berardo y cuatro compañeros. Sus restos mortales fueron llevados por el Infante Don Pedro a Coimbra, y allí colocados en la iglesia de Santa Cruz. Las noticias del martirio y los milagros que acompañaban a las santas reliquias llevaron a Antonio a intensificar sus relaciones con los franciscanos del pequeño convento de San Antón. El deseo de evangelizar a los infieles y de sufrir el martirio por Cristo, llevó a Antonio a pasar, con los debidos permisos, a la Orden de San Francisco. Era el verano-otoño de 1220. Hecho un brevísimo noviciado, a finales de 1220 o principios de 1221 Antonio marchó a Marruecos con un compañero. Pero, cuando veía ya cercano el cumplimiento de sus anhelos, una grave enfermedad lo tuvo postrado todo el invierno, y lo obligó a regresar a su patria tan pronto como el tiempo y la navegación lo permitieran. Una vez más era la Providencia la que marcaba el camino a Antonio con hechos insospechados.

DE LOS SERMONES DE SAN ANTONIO

La confesión sacramental se dice también puerta del cielo. Sí. Verdaderamente es puerta del cielo, verdadera puerta del paraíso, porque por ella, como por una puerta, pasa el penitente a besar los pies de la divina misericordia, se levanta hasta besar las manos de la gracia celestial, y es acogido para recibir el ósculo de la reconciliación con el Padre. ¡Oh casa de Dios! ¡Oh puerta del cielo! ¡Oh confesión del pecado! ¡Dichoso aquel que habite en ti! ¡Dichoso el que entre por ti! ¡Feliz el que se humillare en ti! Humillaos, pues, vosotros, y entrad, hermanos carísimos, por la puerta de la confesión. Confesad, como habéis oído, los pecados y sus circunstancias. Ha llegado el tiempo aceptable para la confesión, ha llegado el día saludable para la satisfacción, conforme a lo que dice: Habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches...

Cuando finalmente le tentó de avaricia, le respondió Jesús: Adorarás al Señor tu Dios, y a Él solo servirás. Todos los que aman el dinero o las glorias mundanas, se postran ante el diablo y lo adoran. Pero nosotros, por quienes Jesucristo descendió al vientre de una Virgen y se sometió al tormento de una cruz, instruidos por su ejemplo, vayamos al desierto de la penitencia y con su ayuda refrenemos el ímpetu de la gula, el viento de la vanagloria, el incendio de la avaricia. Adoremos a Aquel a quien los ángeles sirven. Él es bendito, glorioso, laudable y excelso por los siglos de los siglos. Y toda criatura responda: Amén.

Antífona: El Señor enderezó sus pasos, y prolongó su vereda en la paz. Le mostró el camino de la sabiduría, su senda brilla como la aurora y se va esclareciendo hasta que es de día.

DE LOS MILAGROS DE SAN ANTONIO

Una monja de Santa Clara, llamada Oliva, cuando aún estaba insepulto el cuerpo del santo, se llegó a besarle las manos. Mientras permanecía postrada ante su cuerpo, pidió a Dios que, por los méritos del bienaventurado padre Antonio, le infligiera en la presente vida toda la pena que por sus pecados hubiera merecido. Acabada su oración, volvió a entrar al monasterio, siendo enseguida atacado todo su cuerpo de un dolor tan violento, que no sólo le fue imposible dominarse a sí misma, sino que sobresaltó a las otras monjas con sus gritos. Cuando al día siguiente entraban las otras en el refectorio, entró también ella a hurtadillas; pero, recreciéndole poco a poco el mal, no pudo probar bocado, sino que, mientras sus hermanas comían, se revolvía a uno y otro lado. Fue llevada a la enfermería por orden de la abadesa y, con redobladas súplicas, imploraba remedio. Se acordó entonces de que tenía guardada una partecilla de la túnica del bienaventurado Antonio y, tras hacérsela traer, se la aplicó. Inmediatamente cesó todo dolor.

PLEGARIA

Recuerda, Señor, que tu misericordia y tu ternura son eternas. Con la confianza que nos da el sabernos hijos tuyos e invocando la intercesión de tu siervo san Antonio, al que atiendes con largueza, te presentamos nuestras peticiones: ...... ...... ......

ORACIÓN FINAL

Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de san Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana, para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

V/. Bendigamos al Señor.
R/. Demos gracias a Dios.

25/05/2026

⚫️ || La Mayordomía y Priostería de San Roque Mestizo expresan sus más sinceras condolencias por el sensible fallecimiento de la Sra: Isabel Salinas.

Tía de Israel Rodas Salinas.
(Prioste de nuestro pueblo.)

Nos unimos en oración por el eterno descanso de su alma y pedimos al Señor que conceda fortaleza y consuelo a toda su familia en este momento de dolor.

“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque haya mu**to, vivirá.” — Juan 11, 25

23/05/2026

Ven, disfruta y colabora!!!

La moyordoma, Nubia Osorio y priosteria, te invita a la grandiosa kermés a beneficio de las festividades en honor a San Roque Mestizo.

Este domingo 24 de mayo, en la desgranadora de don Tito Canales a partir de las 11:30 am.

Viva San Roque Mestizo!!!

05/05/2026

Devoción del mes de Mayo, en honor a la Santísima Virgen María.🌸🕊️

¡Ave María Purísima! Sin pecado concebida.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

ORACIÓN PRIMERA
A la Santísima Virgen María para todos los días
Santísima María, Madre de Dios, Reina compasiva, Hija del Rey Soberano, Gloriosísima Madre, Madre de los huérfanos, Consuelo de los afligidos, Guía de los extraviados, Salud de los que en Ti esperan, Virgen antes del parto, en el parto y después del parto, Fuente de misericordia y de gracia, de salvación, de indulgencia y de consuelo, Fuente de piedad y de alegría, de perdón y de vida; por el santo e inefable gozo que llenó tu alma cuando concebiste al Hijo de Dios anunciado por el ángel Gabriel, por la santísima humildad con que respondiste: He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra, por el divino misterio que obró entonces el Espíritu Santo; por la inefable gracia y por la piedad, misericordia, amor y humildad que hicieron bajar a tu seno, tomando carne humana, a Jesucristo tu Hijo; por los gloriosísimos gozos que éste te ocasionó, por la santa y profunda compasión, por las dolorosas amarguras que inundaron tu Corazón cuando lo viste suspenso en la Cruz, cubierto de heridas, abrasado de sed; cuando viste que los verdugos aplicaban a sus labios el vinagre y la hiel; cuando lo oíste clamar: Dios mío, Dios mío, y lo viste morir con tus propios ojos; por las cinco llagas de su Santísimo Cuerpo; y por los tormentos que te ocasionaron; por el derramamiento de su Sangre y por toda su Pasión, por el dolor de tu alma y tus santísimas lágrimas; por todos estos méritos te suplico vengas en mi auxilio, con todos los Santos y elegidos de Dios, y me dirijas en mis ruegos y peticiones, siempre que yo tenga algo qué hacer, qué decir o qué pensar, y en todos los instantes del día y de la noche. Alcánzame de tu amantísimo Hijo el complemento de todas la virtudes; alcánzame su misericordia, su consejo, su amparo, su bendición, salud, paz y prosperidad, gozo y alegría; alcánzame en abundancia todos los bienes espirituales, y de los temporales lo que pueda serme suficiente. Ruega al Espíritu Santo que dirija y proteja mi cuerpo, que eleve mi espíritu, que mejore mis costumbres, que santifique mis acciones, que me inspire buenos y santos pensamientos, que me libre de los malos pasados, dulcifique los presentes y modere los venideros; que me conceda una vida recta y pura con encendidos sentimientos de fe, esperanza y caridad; que me dispense la gracia de creer firmemente en todos los artículos de la fe; de guardar todos los preceptos de la ley, de regir mis sentidos; y últimamente, que me libre siempre del pecado mortal y me proteja hasta la hora de la muerte. Intercede por mí, oh dulcísima Virgen María, Madre de Dios y Madre de misericordia, para que acoja benignamente esta plegaria y me conceda la vida eterna. Amén.

DÍA CUARTO
Sobre la salvación del cuerpo

¿Por qué pecas? Por contentar tu carne. Insensato, ¿no conoces que la pierdes y destruyes? ¿Si pierdes el alma, salvarás acaso el cuerpo? No, o bienaventurados los dos, o ambos condenados. Te molesta y aflige un dolor de cabeza, una cama algo dura, una comida escasa, una postura incómoda; pero, ¿y en el in****no? ¿En el in****no qué será?

¡Qué ambición no tienes ahora y qué ansías porque tu cuerpo haga un gran papel! Morirás, y tu cuerpo quedará hecho un esqueleto; tu cabeza reducida a un desnudo cráneo, sin piel, sin ojos, sin labios, sin lengua, sin manos y pies descarnados, y lo restante una caverna de podredumbre y gusanos. Y si además te condenas, tu rostro estará en el in****no, más negro que la cara de un etíope, tus cabellos serán un grupo de áspides y serpientes; tu lengua vibrará como una barra inflamada; tus ojos parecerán dos brasas encendidas; en suma vendrás a ser un demonio. ¡Qué horror!

Cuando tu carne te quiera hacer pecar, debes decirle: ¡Ah carne rebelde, si condesciendo con tu deseo, arderás en el fuego juntamente conmigo por toda la eternidad! ¿Y será bueno g***r tan poco, para después penar tanto? Si quieres amar tu cuerpo, ámale enhorabuena; pero procúrale un verdadero bien, una verdadera belleza, un bien y una belleza eterna en la bienaventuranza.

EJEMPLO. - María no es solo protectora del alma de sus devotos, sino que lo es también de su cuerpo. Bien lo experiment Águeda de la Cruz, del Orden de Santo Domingo. Divirtiéndose un día, siendo niña, con otra de su edad, en lugar alto de su casa, ésta la empujó y cayó desde arriba. Águeda al caer dijo: “María ayúdame”. Acudió la Virgen y con sus sacratísimas manos la puso en tierra, sin que se hiciese daño alguno. Pero no acabaron aquí las gracias de María, Madre de amor para con ella. Un día estando sola, vino un pobre a su casa a pedir limosna. La buena Águeda, movida a compasión fue a cortar no sé que cosa que estaba colgada en lo alto. El demonio, enemigo capital de los hijos de María, la hizo caer del banco donde se había subido, y con el cuchillo que tenía en la mano se cortó un dedo. Águeda, ya por el dolor que sentía, ya por el temor de los suyos cuando volviesen a casa, se encomendó a la Virgen, la cual dicen, se le apareció visiblemente, le restituyó el dedo cortado y le dijo: -Hija mía, no tengas miedo del demonio; cuando él te quiera hacer daño, llama a mi Hijo, Él te librará. ¿Puede darse afecto más tierno que el de esta gran Madre del amor hermoso?

OBSEQUIO. - Hacer un acto de mortificación en penitencia de las sastifacciones ilícitas que hemos dado a nuestro cuerpo.

JACULATORIA. - Limpiad, oh Virgen Santísima, mi corazón.

ORACIÓN SEGUNDA
A la Santísima Virgen María para todos los días

Santísima Madre de Dios, por los méritos dolorosos de la pasión de tu Hijo Jesús, te suplico que te acuerdes de mí en la hora de mi muerte. En tus manos pongo, oh Madre bondadosa, mi cuerpo y el fin de mi vida. ¡Oh dulcísima Reina, cuyo corazón rebosa de misericordia! socorre a este tu siervo, pobre pecador, antes que la muerte me sorprenda para que no salga de este mundo súbitamente y sin preparación. Ruega por mí, Virgen santificada; te lo pido por la amarguísima muerte de nuestro Señor Jesucristo; alcánzame que me despida de este mundo reconciliado con tu Divino Hijo, después de haber detestado sinceramente y confesado con humildad todos mis pecados; después de haberlos expiado con penitencia cumplida y satisfacción suficiente, después de haber renunciado a Satanás y a sus obras, y después de haber recibido los sacramentos de la Iglesia. Ten piedad de mí, oh bienaventurada Madre de Dios, en aquella hora terrible cuando la vida me abandone, cuando mi lengua moribunda no pueda ya moverse para invocarte, cuando la luz no hiera mis ojos, cuando mis oídos no perciban el sonido de la voz, acuérdate entonces, oh María, de la oración que arrodillado a tus pies te dirijo en este momento, y ampárame en aquel último trance, de suerte que me libre de los lazos del demonio y logre ser colocado entre los amigos de tu Hijo.

¡Oh Bienaventurada Virgen María! Tú eres la Madre de Dios, pero también lo eres de los pecadores; Tú eres la Madre del Juez, pero también lo eres de los desterrados; no permitirás por tanto que yo, hijo tuyo, aunque culpado reciba mi condenación de tu otro Hijo, el que es Omnipotente, reconcíliame con Él como Madre bondadosa, y alcánzame que por sus méritos sea yo recibido en la patria celestial al salir del presente destierro. Amén.

Ave María Purísima
Sin pecado concebida.

En nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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