10/05/2026
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¿SABÍAS QUE TOMAR EL NOMBRE DE DIOS EN VANO NO ES DECIR GROSERÍAS? EL ENGAÑO DEL VOCABULARIO…
"No tomarás el nombre de Adonay tu Dios en vano" (Éxodo 20:7).
Cuando leemos este mandamiento, casi todos pensamos lo mismo: "Esto significa que no debo decir '¡Oh, Dios mío!' cuando me asusto, ni usar la palabra Dios como una grosería".
Redujimos el tercer mandamiento de las tablas de la Torá a una simple regla de vocabulario y buenos modales.
Pero el Creador no estaba dando clases de etiqueta en el Monte Sinaí. Él estaba estableciendo un pacto de honor.
Para entender esto, tenemos que ver dos palabras hebreas clave en el texto original:
La palabra "Nombre" es שֵׁם (Shem), que no significa solo un título o una etiqueta. Significa CARÁCTER, REPUTACIÓN y AUTORIDAD.
Y la palabra que traducimos como "Tomar" es נָשָׂא (Nasá), que NO significa "pronunciar con la boca". Significa literalmente: CARGAR SOBRE LOS HOMBROS, PORTAR, o LLEVAR COMO UN ESTANDARTE.
NO ERES UN LORO... ERES UN EMBAJADOR
El mandamiento original no dice: "No pronuncies mi nombre".
Dice: "No PORTES (Nasá) mi Carácter (Shem) de manera falsa o vacía".
En la antigüedad, cuando un embajador representaba a un rey, o cuando una novia se casaba, tomaba el nombre (el apellido/la autoridad) de ese reino o de ese esposo. Lo portaba. Si ese embajador iba a otra ciudad y se emborrachaba o estafaba a la gente, estaba avergonzando al rey. Estaba portando ese nombre "en vano" (falsamente).
EL PROBLEMA DE LOS CREYENTES FALSOS
Si tú dices: "Soy cristiano", "Soy creyente" o "Soy hijo de Dios", tú acabas de levantar la bandera. Estás portando (Nasá) Su Nombre (Shem).
Pero si el lunes en tu trabajo mientes en un reporte, si en tu casa eres un esposo abusivo, o si destruyes la reputación de otros con chismes... ¡ESTÁS TOMANDO SU NOMBRE EN VANO!
Portar Su nombre en vano no es decir "¡Ay, Dios!" cuando te golpeas el dedo del pie.
Es decir "Amén" el domingo y vivir como un pagano de lunes a sábado. Es ponerte la etiqueta de Su reino, pero no vivir bajo Sus reglas, haciendo que el mundo se burle del Creador por culpa de tu mal testimonio.
TU LLAMADO A HONRAR EL APELLIDO
Tú eres un portador del Shem de Adonay. ¡Llevas el apellido de la familia del Rey!
Hoy, deja de preocuparte tanto por qué palabras salen de tu boca, y empieza a preocuparte por qué mensaje está transmitiendo tu vida.
Camina con integridad, haz negocios con justicia y ama con acciones. ¡Que cuando el mundo te vea, sepan que el Nombre que portas tiene peso, honor y gloria absoluta!