06/06/2020
Devocional EBENEZER
«¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? (1 Corintios 15:55–57 DHH).
Sin lugar a dudas, la muerte es un enemigo nefasto que la hemos visto atacar sin piedad a amigos, consiervos, y población en generar en esta semana. El dolor por la conmoción que experimentamos al separarnos de nuestros seres queridos, a veces nos impide mantener una perspectiva eterna, sin embargo con el pasar del tiempo, hallamos refugio en la contemplación de la esperanza que tenemos en Cristo.
El apóstol Pablo nos ofrece seguridad en las palabras que le fueron inspiradas por Dios para explicarle a los hermanos de la iglesia de Corinto, que un día, todos los mu***os en Cristo resucitarán.
Ese es el mensaje de esperanza que podemos atesorar en nuestros corazones y que nos brinda el coraje de seguir adelante tomados de la mano de Jesús.
La resurrección de Cristo fue la primicia y gracias a ese acto poderoso de victoria sublime, sabemos que la muerte fue vencida en ese glorioso día.
Y eso no es todo, Pablo enseña a los hermanos de esa iglesia que el diseño de Dios tiene que ser conocido por nosotros.
Dios no quiere que ignoremos esta maravillosa esperanza que tenemos gracias a su obra en la cruz.
Seremos transformados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, cuando suene el último toque de trompeta, los mu***os serán resucitados para no volver a morir. ¡Qué maravilloso día! ¡Mi corazón se llena de esperanza! Ese día, ¡la muerte será devorada por la vida!
En este día, que de nuestros labios brote una oración de agradecimiento, alabemos al Señor porque ha vencido la muerte, nos ha dado la victoria. Una esperanza de nueva vida irrumpe en nuestro corazón, nada ni nadie puede robarnos de este inmenso regalo inmerecido.
Todo esto, por la gracia y misericordia de Jesucristo por nosotros.
Así que, a pesar que el dolor nos sobrecoge por la ausencia de un ser amado, Jesús nos invita a no turbarnos y creer en El.
El cantante Danis Berrios nos dice "Nunca vi un justo sin respuesta o quedar en sufrimiento, basta solamente esperar lo que Dios ira a hacer. Cuando El levanta sus manos, Es hora de vencer, oh... alaba, simplementa alaba, Estas llorando alaba, En la prueba alaba, Estas sufriendo alaba, No importa alaba Tu alabanza El escuchara”. Dios te bendiga y consuele esta mañana. Amén