07/10/2026
Hoy celebramos a Nuestra Señora del Rosario. Rosario significa "Corona de Rosas" y, tal como lo definió el propio san Pío V, “es un modo piadosísimo de oración, al alcance de todos, que consiste en ir repitiendo el saludo que el ángel le dio a María; interponiendo un Padrenuestro entre cada diez Avemarías y tratando de ir meditando mientras tanto en la Vida de Nuestro Señor".
Esta devoción se originó en 1,208 cuando la Madre de Dios se le apareció a santo Domingo, en su mano sostenía un rosario y le enseñó a rezalo y le dijo que propagara esta devoción y la utilizara como arma poderosa en contra de los enemigos de la Fe. Le pidió que lo predicara por todo el mundo, prometiéndole que muchos pecadores se convertirían y obtendrían abundantes gracias.
El Papa Pío V instituyó la fiesta de la Virgen de las Victorias para el primer domingo de octubre en agradecimiento a la Virgen, por su ayuda en la victoria sobre los turcos en Lepanto invocada por la oración del rosario y añadió el título de “Auxilio de los Cristianos” a las letanías de la Madre de Dios.
En el siglo XV su devoción había decaído, por lo que nuevamente la imagen se apareció al beato Alano de la Rupe, le pidió que la reviviera, que recogiera en un libro todos los milagros llevados a cabo por el rosario y le recordó las promesas que siglos atrás dio a Santo Domingo.
En el siglo XVI el Papa Gregorio XIII instauró su fiesta, además cambió el nombre de la fiesta al de Nuestra Señora del Rosario y el Papa Clemente XI extendió la festividad a toda la Iglesia de occidente. Posteriormente el Papa Pío X la fijó para el 7 de octubre y afirmó: “Denme un ejército que rece el Rosario y vencerá al mundo”.
El Papa Juan Pablo II añadió los misterios luminosos al rezo del Santo Rosario y escribió en su Carta Apostólica Rosarium Virginis Mariae: "que este rezo mariano en su sencillez y profundidad, sigue siendo, también en este tercer Milenio apenas iniciado, una oración de gran significado, destinada a producir frutos de santidad”.
La celebración de este día nos invita a meditar los misterios de Cristo, en compañía de la Virgen María, que estuvo asociada de un modo especialísimo a la encarnación, la pasión y la gloria de la resurrección del Hijo de Dios.
"Reina del Santísimo Rosario,
ruega por nosotros"