07/08/2026
QUINCENARIO DE PREPARACIÓN A LA SOLEMNIDAD DE LA ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.
ACTO DE CONTRICIÓN
DIARIAMENTE
Jesucristo Redentor nuestro, sednos propicio y tened misericordia de nosotros, perdonándonos nuestras culpas de las que nos arrepentimos sinceramente porque fueron ofensas contra Vos, a quien debemos y queremos amar con todo nuestro corazón. Perdonadnos;singularmente, los pecados de impureza en nuestro cuerpo.destinados a ser templo del Espíritu Santo por la gracia, y participantes de la castidad de vuestro cuerpo sacratísimo y del cuerpo, inmaculado de la Santísima Virgen; perdonadnos Señor, que hayamos sido impuros corporalmente; cuando por la pureza divina y perfectísima de vuestro Cuerpo y del cuerpo de vuestra Madre siempre Virgen, glorificada en lo más alto de los cielos, deberían ser siempre castos todos los cuerpos humanos.
Perdonadnos también, nuestro apego a la tierra, nuestra negligencia en la obra de nuestra salvación y el lamentable olvido de nuestra patria celestial, en donde nos esperáis y llamáis Vos Señor, nuestro Padre y María nuestra Madre. Así sea.
DÍA SÉPTIMO
CONSIDERACIÓN
Las ocupaciones de la Santísima Virgen Nuestra Señora, durante la prolongación de su vida, después de ido nuestro Señor, fueron: constante oración, sin los impedimentos que nosotros tenemos para orar, a saber: culpa que remuerde, cuidados que punzan y sentidos que se disipan; y con las ayudas de una fé viva, grande confianza en Dios, humildad profunda y amor ardentísimo.
También se ocupaba en visitar frecuentemente, los lugares en donde su divino Hijo había obrado los misterios de nuestra Redención: el huerto de Getsemaní, El Calvario, el Sepulcro, el Cenáculo y el monte de los Olivos, lugar de la Ascensión; y estas visitas las hacia con devoción suma y altísima contemplación de los misterios que allí se realizaron y obteniendo mayores ilustraciones acerca de ellos; así mismo comulgaba cada día con extraordinaria reverencia y amor intenso; recibiendo a su Jesús con viva fe en su real presencia en la Eucaristía y estrechándose íntimamente con él, con los renovados gozos de la hora augusta de la Encarnación.
Esto considerando, propongamos ser asiduos en la oración vocal y mental, no obstante nuestras distracciones e imperfecciones; también en el recuerdo de los misterios de Nuestro Señor en el rezo del Santo Rosario; y en la comunión frecuente, con el amor, reverencia y provecho con que comulgaba nuestra Madre del cielo.(Pausa).
ORACIÓN
Jesús Señor nuestro, que con vuestro ejemplo y vuestras palabras nos encomendasteis, con encarecimiento, que fuéramos perseverantes en la oración a la que disteis la mayor eficacia al decirnos; pedid y recibiréis, buscad y encontraréis, llamad a la puerta y se os abrirá; que tanto os agrada que meditemos vuestros misterios y especialmente los de vuestra Pasión Sacratísima; y con instancias nos invitáis a que comulguemos diciéndonos, venid a mi los que trabajáis y estáis cargados que yo os aliviaré; os suplicamos, Señor, que hagáis que no desperdiciemos los bienes que nos habéis atesorado en la plegaria, en la meditación y en la sagrada comunión, y que venga a nosotros vuestro reino a destruir el imperio nefasto del mundo y del demonio, en la actual sociedad anticristiana.
Fruto- Rezar, meditar y comulgar reportando de estos sagrados actos el mayor provecho para evitar el pecado y practicar las virtudes.
Jaculatoria-Madre nuestra que estás en los cielos, inflama nuestros corazones en un amor tiernísimo a Tú Jesús en la Eucaristía.
(Las tres Avemarías, los Gozos y lo demás como el día primero).
GOZOS A MARÍA SANTÍSIMA EN SU ASUNCIÓN
Del gran poder del Señor
la más excelsa criatura,
MADRE VIRGEN SIEMPRE PURA
SED NUESTRO AMPARO Y AMOR.
Cuando el Señor decretó
subir triunfante a su alteza,
a su Madre con tristeza
en este mundo dejó,
porque así lo aconsejó
de la humanidad su amor.
MADRE VIRGEN…
Y aunque Tú muy bien pudiste
seguirle triunfante al cielo,
te quedaste aquí en el suelo
en medio de los mortales,
para curar nuestros males
y encender nuestro fervor.
MADRE VIRGEN…
La Iglesia que en su principio
se encontraba vacilante,
para seguir adelante
su evangélica misión,
buscó en Ti su protección
y destruido fue el error.
MADRE VIRGEN...
De pobreza y obediencia,
de pureza y caridad,
de incomparable humildad
a todos nos diste ejemplo,
sobresaliendo en el templo
tu modestia y tu fervor.
MADRE VIRGEN...
Con Jesús Sacramentado
continuamente Tú estabas,
y el misterio renovabas,
de su Santa Encarnación,
abrasado el corazón
en llamas de vivo amor.
MADRE VIRGEN...
Eran tantos tus deseos
de volar hacia sus brazos,
que rompiéronse los lazos
que con la tierra te unieron,
y tus ojos se durmieron
en dulce sueño de amor.
MADRE VIRGEN…
Tu sepulcro fue adornado
con lirios y blancas rosas,
y azucenas olorosas
que tu cuerpo embalsamaban,
mientras querubes cantaban
dulces himnos en tu honor.
MADRE VIRGEN…
AI despuntar de la aurora
sonrosada, esplendorosa,
corte de ángeles suntuosa
en el espacio se vio.
Que al cielo te trasportó
a los brazos del Señor.
MADRE VIRGEN…
Glorificado tu cuerpo
exento de corrupción,
fue tu gloriosa Asunción
un portento sin igual
venciendo al genio del mal
y su imperio corruptor.
MADRE VIRGEN…
Glorificada fue tu alma
porque fuiste inmaculada,
exaltada y aclamada
por Reina de la creación,
y fue tu coronación
tu más excelso esplendor.
MADRE VIRGEN...
Bendita entre las mujeres
los ángeles a porfía,
cantaban, como en el día
que Gabriel te saludó
Y en todo el cielo se oyó
un hosanna triunfador.
MADRE VIRGEN…
Medianera de las gracias
entre Dios y las criaturas
nos proteges con dulzura,
bumpliendo lo que Jesús
desde lo alto de la Cruz
te encargó con tanto amor.
MADRE VIRGEN…
Del gran poder del Señor
la más excelsa creatura,
MADRE VIRGEN SIEMPRE PURA
SED NUESTRO AMPARO Y AMOR.
V. Exaltada ha sido la Santa Madre de Dios.
R.Sobre los coros de los Ángeles a los reinos celestiales.
ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS
Nosotros siervos vuestros, os rogamos, Señor, que perdonéis nuestras culpas, y ya que somos incapaces de complaceros con nuestros pobres actos, seamos salvos por la intercesión de la Santa Madre de vuestro Hijo; que con Vos vive y reina en unidad del Espíritu Santo en los siglos de los siglos Amén.