30/07/2026
Hay películas que, sin proponérselo, terminan regalándonos una gran reflexión.
En esta escena de Ovejas Detectives, las ovejas intentan entender quién es Dios. Lo describen como un pastor, un cordero, alguien invisible que hace milagros y que se convierte en pan los domingos. Suena gracioso... pero, si lo pensamos bien, muchas veces nosotros también intentamos encerrar a Dios en explicaciones que no alcanzan a describir su grandeza.
La fe no consiste en entenderlo todo, sino en confiar en Aquel que nos ama.
Jesús es el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas. Es el Cordero que se entregó por nuestra salvación. Y en la Eucaristía permanece realmente con nosotros bajo la apariencia de pan, para alimentarnos y acompañarnos cada día.
Hay misterios que la razón no puede abarcar por completo, pero que el corazón creyente aprende a abrazar.
Que esta escena nos saque una sonrisa, pero también nos recuerde que Dios siempre será más grande que nuestras palabras… y más cercano de lo que imaginamos.
"Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas." (Juan 10,11)