30/06/2026
En la vida no podemos llegar a llenar de preocupaciones, ansiedades o cosas que nos afligen, estas cargas a veces parece que ya son imposibles de cargar, a veces sentimos que no hay salida o que nuestras fuerzas se están terminando, es entonces que Jesús nos invita a poner nuestras cargas sobre El y descansar, nos recuerda que no hay dolor o herida del corazón que el no pueda sanar, nos anima a confiar en el porque él es nuestro dulce refugio, y nos recuerda que su misericordia y poder es capaz de transformar nuestro estado de dolor o corazón roto.
Ten confianza, pon tu carga en las manos de Jehová y el nos sustentará.
El tiempo no sana las heridas, las personas no sanan, las cosas y distracciones no sanan, los psicólogos no sanan, JESÚS ES EL ÚNICO SANADOR DE UN CORAZÓN QUEBRANTADO.