16/04/2026
Dios ha puesto algo especial en cada uno de nosotros.
No por casualidad, no sin propósito… sino como parte de algo mucho más grande: servir, edificar y fortalecer a otros.
Cuando usamos nuestros dones, no solo crecemos nosotros… también ayudamos a que otros encuentren su lugar, su propósito y su llamado.
La iglesia no se construye con una sola persona, sino con muchos corazones dispuestos a servir.
Hoy es un buen día para preguntarte:
¿cómo puedo usar lo que Dios me dio… para bendecir a alguien más?