18/06/2026
Hoy la comunidad del Seminario de Guadalajara se vistió de gratitud para despedir al Padre Jesús Tamayo, quien durante 8 años entregó su vida, su ministerio y su corazón a la formación de las futuras vocaciones de nuestra Iglesia.
Ocho años se dicen fácil, pero están llenos de incontables horas de escucha, dirección humana, consejos, desvelos y, sobre todo, de un testimonio fiel de amor a Cristo y a su Iglesia. Gracias, Padre Tamayo, por caminar al lado de tantos seminaristas, por ser guía, hermano y un verdadero formador según el Corazón de Jesús.
Nos quedamos con tu alegría, tu dinamismo y esa fidelidad inquebrantable. Hoy la Iglesia de Guadalajara te agradece tu entrega y, aunque te extrañaremos en el día a día, sabemos que los buenos obreros del Señor siempre están listos para donde el Espíritu Santo los llame.
Rezamos firmemente por ti en esta nueva etapa ministerial que comienzas. Que el Señor recompense al ciento por uno tu generosidad y que nuestra Madre, la Virgen de Zapopan, te cubra siempre con su manto protector.
¡Esta siempre, siempre será tu casa, Padre Tamayo!
«Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterno su amor»
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